Personales

Otra vez en la Hoz del Huécar

En recuerdo de mi madre participé con la camiseta en la que me enteré que había muerto  al día siguiente de terminar la Behobia de 2014.

¡Por fin hubo luz!; se temió que este año «por quítame estas pajas» no se celebrara la carrera, ya santificada, «Hoz del Huécar». La alegría fue enorme cuando entre los/las atletas saltó un fogonazo, que sí, que sí, que se celebra, después de que durante más de un mes apareciera que no había carrera. Del desencanto pasamos a lo celestial.¿Cómo nos iban a cortar las enamoradizas hoces con sus parajes, el bajar del agua-ese runrún inconfundible-, el encanto con que trepas, sudoroso pero altivo ante un paisaje acogedor que invita a la contemplación, a  adentrase en un paraíso que enaltece? Este trece de mayo de 2018 quedará en nuestra mente porque el «no» se convirtió en «sí». Tuvimos que esperar demasiado para volver a la flor de  senderos. La menos participación   sin duda ha sido debido a que se propaló «urbi et orbi» que no había. Me viene a la mente el último verso del Romance del prisionero: «¡dele Dios mal galardón!»

Este año con un tercio menos de participantes-se percibió en los hoteles y en las compras que solemos hacer- asaltamos, otra vez, los cielos de Cuenca. En alguna ocasión he manifestado que hay dos carreras que te impregnan, te purifican, te glorifican: la Hoz del Huécar y la Behobia-San Sebastián. Sin ellas, te falta algo. No necesitan publicidad, la transmitimos de boca en boca los que participamos. Son, simplemente, únicas.

Alicortas e injustas serían estas líneas si no diera gracias mil cuando alguien en alta voz me lanzó ¡ánimo, profesor! durante la carrera, y  ya en la recta alfombrada final para llegar a meta ante el griterío de la gente alguien susurró ¡vamos Rebollo! entre acogedores aplausos. Evocando al poeta habrá que volver la próxima primavera a «Cuenca cierta y soñada, en cielo y tierra».

El poeta Federico Muelas enalteció a Cuenca con un soneto ya famoso:

Alzada en limpia sinrazón altiva
–pedestal de crepúsculos soñados–,
¿subes orgullos, bajas derrocados
sueños de un dios en celestial deriva?

¡Oh, tantálico esfuerzo en piedra viva!
¡Oh, aventura de cielos despeñados!
Cuenca, en volandas de celestes prados,
de peldaño en peldaño fugitiva.

Gallarda entraña de cristal que azores
en piedra guardan, mientras plisa el viento
de tu chopo el audaz escalofrío.

¡Cuenca, cristalizada en mis amores!
Hilván dorado al aire del lamento.
Cuenca cierta y soñada, en cielo y río.

Está esmaltado en el jardín de poetas.

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Vista del puente san Pablo y parador de turismo. Antiguo convento de los PP.Paúles.

Personales

Exposición conmemorativa del V Centenario de la Reforma

Ayer la Universidad Complutense de Madrid en el Paraninfo de la calle san Bernardo inauguró la exposición conmemorativa del V Centenario de la Reforma lo cual es de agradecer.

1517-2017 no podía pasar sin que recordáramos la importancia que tuvo en su momento la llamada Reforma. El cristianismo cambió; es evidente que cada cual lo puede observar desde ventanas distintas, pero el aire entró. El 31 de octubre de 1517 ha quedado impreso en la historia de la iglesia cristiana. El monje agustino, Martín Lutero, clavó en las puertas de la iglesia del castillo de Wittemberg sus famosas 95 tesis; un documento crítico con la venta de indulgencias. La discusión prendió rápidamente que acabaría revolucionando la realidad económica, social,  política y cultural europea y, por ende, mundial.

Con el rótulo «Rescatando un tesoro protestante» en todo el año 2017 se han dado a conocer las tres vertientes en que se sustenta: educación («Educamos para la vida»), formación-divulgación (Facultad de Teología), acción social ( becas, voluntariado, proyectos, conferencias). Se recalca que el objetivo capital es «contar en qué consiste el ámbito protestante en nuestro país, y dar a conocer su aportación a la Historia de la Educación en España». No podía faltar la música, muy arraigada en el protestantismo; de ahí que el 27 de octubre a las 19 horas se celebre un concierto en la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense en el que sin duda en el repertorio estarán dos grandes: J.S. Bach y F. Mendelssohn.

Como coda: no estaría de más que surgiera otro Martín Lutero para que las catedrales no se conviertan en un mercado y vuelvan a ser lugares de culto que para eso fueron creadas.Además, en el evangelio se nos narra que Jesús de Nazaret echó del templo a los mercaderes. ¿Para cuándo Francisco? Sea valiente.

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Ciclo: sintonías culturales en el centro Blanquerna de Madrid

En una tarde semilluviosa madrileña, que se agradecía, a las 19 horas, ayer, asistí al encuentro de las vanguardias dentro de las sintonías culturales que el centro Blanquerna viene desarrollando en Madrid esta vez con el título Federico García Lorca / Salvador Dalí. En la mesa García Montero y Josep Payá. Moderó Xavier Bru de Sala. La sala no estuvo llena; solo una 50 personas, pero muy atentas.

Comenzó el acto con unas breves palabras del moderador y seguidamente dio la palabra al poeta de la «sentimentalidad» y «experiencia» García Montero. Como siempre, nos impartió una verdadera y acertada síntesis de García Lorca literario desde sus primeros inicios hasta su muerte. El conocimiento que tiene del poeta granadino se palpó en las ajustadas palabras del «yo frente a la realidad!»; del «grito romántico al simbolismo», y en la «modernización» a instancias de Juan Ramón. Todo un alarde de la sabiduría que encierran los años de la primera mitad del siglo XX con ese crear como la naturaleza hace un árbol en palabras de V. Huidobro. No podía faltar la realidad del surrealismo, con una nueva estética y el grito de Poeta en Nueva York.

Josep Payá, sin embargo, se entretuvo más en la vida y obra de Salvador Dalí y, sobre todo, en la relación intensa entre Lorca/Dalí, una vez que se conocen en la Residencia de Estudiantes de Madrid con intervalos de desencuentros. Con viveza desatada se mostraron los dos conferenciantes, al final, a una pregunta del moderador de cómo había influido la obra en la sociedad; o en esa transformación de la realidad tan propia de la literatura y del arte; quizá en Dalí no esté, pero sí sobresale en García Lorca. Cuando se dio la palabra al público,salí; que casi nunca hago; pero, fue tan diáfano lo que se manifestó…

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Miguel Hernández en el 75 aniversario de su muerte en los cursos de verano de la Universidad Complutense

En realidad, el título del curso fue «Saber escribir: de la literatura al periodismo digital (Miguel Hernández en el 75 aniversario de su muerte)». Así fue el título del curso, por tanto dejo la incorrección lingüística, tan propia hoy en títulos y, sobre todo, en informaciones en casi todos lo organismos públicos; necesitamos filólogos activos, y esto no es ser purista sino acatar normas emanadas de la R.A.E., que para eso está y mantenemos, bien es cierto con más bien poco.

Este año los cursos de verano de la Universidad Complutense se celebran solo en un ámbito universitario, en la Universidad María Cristina de San Lorenzo de El Escorial. Lo más sorprendente es que vamos a menos en cuanto a las personas que asisten, al menos del 3 al 7 de julio de 2017. El hecho de que las becas ya no son aquellas, en las que incluía todo, pueda que influya; pero, también, quizá, la cuantía de los cursos sea alta para los tiempos que corren.

Me encantó la salutación-charla de Jesucristo Riquelme, adalid de la obra hernandiana, sobre todo del teatro-quizá lo negativo fuera que lo suyo no es declamar, tal vez porque la voz no le acompañara ese día- en lo demás estuvo sublime, sobre todo en el conocimiento y la palabra exacta, que no es tan común en los cursos de verano; claro, y no leyó; esto de por sí es novedoso; felicitaciones mil. Deslindó lo que algunos no quieren entender, la poética erótica de la carnal; sin duda, el poeta se decanta por esta; pero canta la erótica al no poseer aquella.

Jesucristo Riquelme se introdujo por la tríada «viento divino», «viento del pueblo», «viento huracanado»; aquí vimos al gran Miguel; sin olvidarnos de la hondura de Perito en lunas como ruptura, irreverencia, ludismo, vanguardia con el estandarte gongorino.

El otro escritor invitado con renombre fue   José Luis Ferris  si bien estuvo rayando la perfección en su conferencia y más en su declamación,  solo dedicó unos veinte minutos al tema propuesto: «Las relaciones del poeta con la Generación de 27». En el debate posterior, desentonó la secretaria.

El curso se presentó con arrogancia: «Seremos gargantas que proclamen a los vientos las figuras de los genios que leemos para aprender sus periodismos y sus literaturas». Percibí que lo de periodismo-literatura fue como un añadido, sobre todo el último día; fue para cubrir el curso, lo más simple sin que se aportaran ideas de sus inicios, su desarrollo, lo que es hoy o lo que puede ser mañana, y sobre todo por qué es un género; las ideas que han vertido los periodistas-académicos desde el siglo XIX hasta los dos últimos que representan dos tipos de periodismo. Aquí, la Academia estuvo atenta en la elección.

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Con la última selectividad (Ev.AU) a cuesta

Con esta última selectidad, ya todo será ayer; ni la prueba, ni los/as correctores serán los mismos y, quizá, ni siquiera se celebre en las Facultades o, al menos, eso es lo que estaba previsto, por lo que el aire primaveral y fresco de la mañana de la ciudad universitaria de Madrid no acompañará a ese peregrinaje que año tras año recorrían personas pletóricas de ensueños; tal vez, la forma más certera para ser feliz; en un mundo tan material, la utopía, el ensueño, lo espiritual son fuente purificadora que nos conduce a la lapidaria frase «hay que vivir», aunque la dualidad sombra y sueño nos irá advirtiendo, recordándonos que somos ceniza-si bien llena de vitalidad-, que somos camino existencial y no podemos mirar atrás. So long, so long.