Personales

Ante mi ventana, 10. Esperanza sin límite, solo basta

A la espera de un libro

nos abrimos a comentar,

de rostro salinero y mirada fija,

de nombre celestial, a temprana hora,

en un día caluroso.

Sin llamada, prometiste.

No entiendo de cuitas,

ni ensoñaciones canceriles,

sí fervor, sin soledad atenuante,

enhiesto el pesamiento, firme.

La vida fluye sin tu presencia,

con hondo quehacer, viajero,

peregrino hasta la cima,

sin estorbos, llave de ensueños

esperanza sin límite,

solo eso basta.

Volveré al lugar.

Cantando sobre el atril by Félix Rebollo Sánchez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 España License

No olvides: para que esta página literaria prosiga y mejore, contribuye con un «Bizum«, aunque sea nimio, al 637160890. Daré cuenta a final del año. Gracias.

Personales

Ante la ventana, 9. El almendro

El almendro envuelto en floración,

se viste de hermosura, se enseñorea.

El florecer de la retama.

Ya la primavera se ha vuelto ciencia,

cada palabra arde en deseos de claridad

enorme con fulgor arrasado.

Centelleo que despierta en permanente

surco en la mirada.

No olvides: para que esta página literaria prosiga y mejore, contribuye con un «Bizum«, aunque sea nimio, al 637160890. Daré cuenta a final del año. Gracias.

Cantando sobre el atril by Félix Rebollo Sánchez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 España License

Personales, Uncategorized

«No es una carrera», es la carrera 103: Jean Bouin, la más antigua de España, en «la ciudad de la cortesía»: Barcelona

«No es una carrera, es la carrera 103″ el 29 de noviembre de 2026. De vuelta a otra ciudad distinta, esplendorosa, sublime, limpia, y, a veces, también, revoltosa por el gentío que se agolpan en «Las Ramblas» con el apelativo novelesco «ciudad de los prodigios«, evocando el título de la novela de Eduardo Mendoza; y más reciente, desbordada, con La ciudad de las luces muertas de D. Uclés. Con ese espíritu deportivo me inscribiré pronto, con adelanto, lo merece.. Ya es un vivir y sentir la carrera que no olvido por las veces que participé. En mi mente se apiñan tantas ideas que no dejan de rebosar, buena señal, por tanto, para proseguir en el empeño de mi vuelta y recordar, también, el espacio literario de M. Roig, su poder simbólico, en la ciudad que sintió como deshilachada, con retales de memoria olvidada, inacabada, laberíntica, con personajes como testimonio, como liberación. Sin echar en saco roto las inolvidables páginas de la ciudad de Carmen Laforet o Mercé Rodoreda. Son tres concepciones distintas pero que todas la enaltecen. Hoy, a buen seguro, que llorarían de emoción. Es otra Barcelona que atrae.

____No olvides: para que esta página literaria prosiga y mejore, contribuye con un «Bizum«, aunque sea nimio, al 637160890. Daré cuenta a final del año. Gracias.

Cantando sobre el atril by Félix Rebollo Sánchez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 España License

Personales

Ante la ventana, 7. Lejanía, para la eternidad

La lejanía es para la eternidad.

No oigo tu voz; donde estés

la música celestial será tuya.

La primavera sin vestidura hermosa

pero con el sonido del silencio tan importante

en ocasiones. Alrededor de pinos florecidos

aletean ese aire que se posa en labios llenos de rosas,

de olor a brezo, en el que solo las mariposas y abejas

mostraban su contento

en el esplendente día como canto.

Es la lejanía la que cobra todo su largor

sin la ansiedad del abrazo.

__No olvides: para que esta página literaria prosiga y mejore, contribuye con un «Bizum», aunque sea nimio, al 637160890. Daré cuenta a final del año. Gracias.

Cantando sobre el atril by Félix Rebollo Sánchez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 España License

Personales

Ante la ventana, 6. ¡Qué bien sabe tu nombre! En la sombra…

En la sombra y en la dicha,

¡qué luminosidad sabe tu nombre!

Con la alegría del encuentro sin búsqueda,

sin ansia, en la placidez de días hermosos,

sin remeros que reverdecen, que anudan, enlazan,

anidan y se disuelven,

¡Qué bien! Es hora de vivir,

de solazarse sin finitud.

El pensamiento nos lo demanda y no podemos huir.

No seré más que yo ante la nombradía que aletea

y no se detiene.

No olvides: para que esta página literaria prosiga y mejore, contribuye con un «Bizum«, aunque sea nimio, al 637160890. Daré cuenta a final del año. Gracias.

Cantando sobre el atril by Félix Rebollo Sánchez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 España License