Uncategorized

Ante la ventana, 8. En el recuerdo. Qué hubiera sido si no…

San Matías revuela constantemente,

soñaste con la fiesta para todos/as.

¡Qué bien lo recuerdo!

Entonces yo era un niño

con días de luz y de ilusión

campo de flores violetas y blancas esmaltado.

El son de la campana llenaba el aire

en la inmensidad del páramo sembrado de verde

con esperanza del portento. No pudo ser.

El silencio pudo más a las palabras

En la época del alma, anterior a todo.

Personales, Uncategorized

«No es una carrera», es la carrera 103: Jean Bouin, la más antigua de España, en «la ciudad de la cortesía»: Barcelona

«No es una carrera, es la carrera 103″ el 29 de noviembre de 2026. De vuelta a otra ciudad distinta, esplendorosa, sublime, limpia, y, a veces, también, revoltosa por el gentío que se agolpan en «Las Ramblas» con el apelativo novelesco «ciudad de los prodigios«, evocando el título de la novela de Eduardo Mendoza; y más reciente, desbordada, con La ciudad de las luces muertas de D. Uclés. Con ese espíritu deportivo me inscribiré pronto, con adelanto, lo merece.. Ya es un vivir y sentir la carrera que no olvido por las veces que participé. En mi mente se apiñan tantas ideas que no dejan de rebosar, buena señal, por tanto, para proseguir en el empeño de mi vuelta y recordar, también, el espacio literario de M. Roig, su poder simbólico, en la ciudad que sintió como deshilachada, con retales de memoria olvidada, inacabada, laberíntica, con personajes como testimonio, como liberación. Sin echar en saco roto las inolvidables páginas de la ciudad de Carmen Laforet o Mercé Rodoreda. Son tres concepciones distintas pero que todas la enaltecen. Hoy, a buen seguro, que llorarían de emoción. Es otra Barcelona que atrae.

____No olvides: para que esta página literaria prosiga y mejore, contribuye con un «Bizum«, aunque sea nimio, al 637160890. Daré cuenta a final del año. Gracias.

Cantando sobre el atril by Félix Rebollo Sánchez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 España License

Teatro

Lope de Vega: La dama boba

El Fénix, otra vez, en las tablas madrileñas; en concreto en «los teatros Canal» de Madrid. Es un dramaturgo universal, juntamente con Shakespeare; son únicos; la diferencia estriba en que Lope no sabemos dónde están sus huesos, fueron a parar a un osario por falta de pago. Estuvo enterrado en la iglesia San Sebastián de la calle Atocha de Madrid. Un verdadero crimen. Eso sí, las honras fúnebres duraron nueve días. Si hubiera nacido en Inglaterra se iría en procesión a postrarse ante su tumba. En España-«es una delito el talento«-, bien sabemos que no se aprecia la sabiduría, parece como si molestara, y sin embargo «lo que hace Lope, como Shakespeare, es libertar el teatro del gusto renacentista del siglo XVI».

Toda la obra del «monstruo de la naturaleza» es un canto a las personas por encima del género. En La dama boba engranda a la mujer con una penetración psicológica que raya la perfección. En este caso se empapó de la tradición y de los temas del pueblo. El tema es muy antiguo; tenemos noticia que ya Ovidio lo recoge en Ars amandi; incluso nuestro Arcipreste de Hita. Es el amor el que triunfa por encima de todo: «transforma en listos a los tontos». El amor modela el comportamiento con las diversas formas. Lope altera el orden establecido. La expresión lopiana «esto es amor, quien lo probó lo sabe» ha quedado en las mentes de las personas para siempre. Es, en fin, la poesía y la música unidas. El venero que las cataliza.

Desde las primeras escenas del acto primero, Lope tiene cuidado de retratar a dos tipos de personas por las que discurre la obra; el cómo son, es un aspecto que tanto en la representación como en la lectura sirve para comprender mejor hasta dónde nos puede llevar el dramaturgo. Sus nombres Nise y Finea son hijas de Octavio; una, discreta, sabia; la otra, boba, imperfecta, vv. 123-126. Las dotes las iguala, riquísimas; pero ante la fealdad de una, un pariente quiere mejorar la herencia para igualarlas, para casarlas. Así las cosas, Finea y Liseo se comprometen, pero al darse cuenta Liseo de que es necia, ignorante, se achanta y pronuncia; «desde aquí / renuncio a la dama boba«. Así termina el acto primero.

Sin olvidarnos de que Liseo emprendió un camino desde Illescas con su criado Turín hacia Madrid para casarse con Finea. No obstante, antes de salir de la posada, un viajero que venía de Madrid le advierte de que su futura esposa es «boba», pero su hermana-Nise– es «sabia». Liseo recapacita y cambia de opinión; piensa que mejor casarse con su hermana. Por otra parte, . Laurencio intenta convencer a Nise para un futuro matrimonio. El padre de Nise y Finea se reúne con ellas; llega Liseo; después de las presentaciones, Liseo empieza a interesarse por Nise.

En el acto segundo estamos ante la dualidad ingenuidad y madurez. La situación es cabal: «En fin ha pasado un mes / no se casa Liseo», vv, 1063-64.Los milagros amorosos también se siembran. De nuevo aparecen los elogios a la hermosura de Nise; esta ha percibido que Laurencio comienza a inclinarse por su hermana. La disputa es nítida cuando llega Liseo; más discusiones y se marchan. Un un papel que trae Clara para Finea sorprende; es de Laurencio . Al mismo tiempo entra el padre y al leer que era amoroso se ruboriza y entiende que su honor se cae. Más discusiones para llegar a una situación no del todo aceptada por todos. Laurencio pide matrimonio a Finea. Liseo intenta mostrar su amor a Nise ( «Yo he mudado pensamiento»), pero esta lo rechaza (» ¡Qué necedad, qué inconstancia, / qué locura, error, traición / a mi padre y a mi hermana!»).

El tercero, la dama ha adquirido la madurez necesaria para colegir lo que le conviene. Los primeros versos los acapara Finea con la palabra amor-con monólogo placentero-: ¡Amor, divina invención / de conservar la belleza / de nuestra naturaleza, / o accidente o elección! Ebria de la idea, lo agradece: «Mil gracias, amor, te doy, / pues me enseñaste tan bien, / que dicen cuantos me ven / que tan diferente soy», vv.2059-62. Define al amor como «catedrático divino«, v. 2090. Liseo observa que Finea ha cambiado y que su hermana Nise no le hace caso; decide acercarse, de nuevo, a Finea, Esta intenta hacer boberías al enterarse que Liseo quiere volver a reclamarla. La precisión del tiempo, otra vez: «No ha dos meses que vivía /a las bestias tan igual…, vv.2043/4.

Al final se resuelve todo: Laurencio se casa con Finea. Liseo con Nise. Las criadas de las hermanas con los criados. Dos damas. (Nise y Finea, con sus criadas Celia, Clara . Dos galanes: Laurencio y Liseo, con sus criados Pedro, Turín).

Tal vez estemos ante dos formas de la vida, una, en la que reina la sabiduría, el entendimiento, el conocimiento, lo académico, los libros; y la otra donde reina el infantilismo, la ignorancia, lo que ocurre en la calle. Dos tipos de educación y que los lectores/as decidan o piensen. Lope desea que el amor triunfe por encima de todo, como creador e inspirador de lo placentero del planeta tierra. Hay un dato revelador cuando Lope introduce la música y también las voces de Cervantes, el propio Lope, Petrarca, Garcilaso, Herrera,, Camoes, etc. como canto a la literatura que todo lo puede; es un aliento para dar más crédito y belleza a las escenas. Los dos pretendientes tienen sus ideas al principio que van cambando, tanto Liseo como Laurencio. Gracias al amor el alma de las personas se enriquecen y mutan.

___________

No olvides: para que esta página literaria prosiga y mejore, contribuye con un «Bizum«, aunque sea nimio, al 637160890. Daré cuenta a final del año. Gracias.

Cantando sobre el atril by Félix Rebollo Sánchez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 España License

Personales

Ante la ventana, 7. Lejanía, para la eternidad

La lejanía es para la eternidad.

No oigo tu voz; donde estés

la música celestial será tuya.

La primavera sin vestidura hermosa

pero con el sonido del silencio tan importante

en ocasiones. Alrededor de pinos florecidos

aletean ese aire que se posa en labios llenos de rosas,

de olor a brezo, en el que solo las mariposas y abejas

mostraban su contento

en el esplendente día como canto.

Es la lejanía la que cobra todo su largor

sin la ansiedad del abrazo.

__No olvides: para que esta página literaria prosiga y mejore, contribuye con un «Bizum», aunque sea nimio, al 637160890. Daré cuenta a final del año. Gracias.

Cantando sobre el atril by Félix Rebollo Sánchez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 España License

Teatro

La vengadora de las mujeres. Lope de Vega

Conviene en esta primavera, ya de mayo, acercarnos al teatro de la Comedia de Madrid para recordar a una gloria nacional como poeta y dramaturgo del cielo y de la tierra. Ahora con su comedia La vengadora de las mujeres para saborear el amor como ágape tanto en las mujeres como en los hombres. No existe otro camino, es una necesidad. Lope nos lo recuerda por si nos distraemos, como si fuera cosmológico para la existencia humana. Como siempre, ayer, el teatro colgó desde la mañana: no hay entradas. Lope es Lope: llena los teatros día tras día. Tal vez ya no queden entradas para todo el mes. Su teatro está basado en la palabra, con personajes, con cara y ojos, con historia, que nos ayude a buscar esperanzas en nuestro destino. Así lo entendió el público el miércoles, de ahí los largos aplausos y las siete veces que volvieron a escena para agradecerlos.

Con la lectura o la representación asistimos a la fuerza de una mujer-Laura-, pronunciando un extenso parlamento en el que expone las razones para declararse en contra de los hombres; de su pluma nace la oposición al matrimonio contra viento y marea, le da igual. Su reflexión es nítida…, «¿qué puede ser / que en cualquier parte que traten / de mujeres, ellas son / las adúlteras, las fáciles / las locas, las inconstantes / las que tienen menos ser / y siguen sus libertades? vv. 69-76. Es la denuncia clara, la prevaricación de los hombres. Ha llegado a esta situación por sus lecturas, y con afán quiere desquitarse de los agravios sufridos por las mujeres, y se rebela contra las normas que rigen en la sociedad. Pero ahí está Lope, al quite, al defender el derecho de las mujeres a la cultura, al pensamiento al proclamar la igualdad, y, claro, a la riqueza patrimonial que les estaba vedada, a ser ellas.

Tres partes para ahondar en el tema. En el primer acto, es el reproche del Príncipe, con autoridad, a su hermana por justificar la negativa a casarse y despreciar a los hombres y su tiranía con razones, vv. 557 y ss. En su cabeza anida y lo tiene en cuenta: » a los hombres les ciega / lo que llaman hermosura«, v.454-5.

Pero hay un hecho que llama la atención, Lisardo queda prendado de Laura, y como testimonio le regala libros; a cambio Laura le concede aposento en palacio y le nombra secretario personal. Es evidente que el lector se percata de una hecho que puede tener trascendencia. La alabanza a Laura es un acto primordial: «Esta vez vi armada, a Palas, / ¡oh, Laura hermosa!, que igualas en las armas y la ciencia. O en boca de Augusto: «Laura hermosa, / ¿cómo naciste sabia y rigurosa?

En el acto segundo, varios pretendientes quieren conquistar a Laura; en concreto: un príncipe de Transilvania-«famoso por tierra y mar«-, otro de Albania-«el famoso y fuerte»-, otro de Portugal y el duque de de Ferrara-«que es el sol a verle en su balcón se para»-. Para la elección se propone un torneo a caballo y que se escriba alabanzas para las mujeres. Laura toma partido, se disfraza de hombre y con cualidades y entereza los derrota a todos los pretendientes-incluido Lisardo- en el torneo de armas.

En el acto tercero, Laura prohíbe el amor a todas las mujeres. Ella esconde lo que proclama. Laura ha caído en las zarzas amorosas de las que no puede salir. Ha quedado enamorada por los encantos del galán y sus decires. Es el sometimiento del hombre y la mujer al cauce amoroso. Laura ha ganado el torneo al disfrazarse del atuendo que llevaba. La dualidad entre Lisardo y Augusto es nítida; el «aquí me tienes, que el alma / me sirve de libro abierto», o «el príncipe transalpino, / y porque vieseis que fue / el victorioso en el campo, / aquesta es la banda azul». La respuesta de Augusto: «que soy el caballero / a quien todos llamáis blanco / bien sabéis que es Laura mía. Lisardo la ensalza como «un libro vivo, / que es Laura , en que estáis mirando/ las virtudes y excelencias / y todo el valor cifrado/ que hay en todas las mujeres«, vv. 2615/2619. Es la celebración y canto a Laura y de las mujeres, ya al final de la comedia.

Como casi siempre los celos aparecen, Lisardo lo ve así: «Ese blanco caballero / que dices que te agradó, / diré que a mí me venció, / pues por él de celos muero / pero ya deberle quiero / que te obligase a querer«, vv. 2149-2154. Los encantos del galán se van percibiendo. El cambio de Laura poco a poco va entrando en el desarrollo de la acción. Los/as espectadores/as o lectores observan que se pueden proteger a las mujeres y también amar a los hombres. En boca de Arnaldo se anuncia la decisión de Laura: «Yo doy palabra que mañana, y antes / si puede ser, pronuncie la sentencia, vv. 2333-34. Se exige que lo haga ya, a quién ha elegido. De su boca salen las palabras «Ya se acerca pensamiento, sin poderse detener / el decir que soy mujer / y que sus efectos siento», vv.2361/.64.

Finalmente, declara: «Yo me he rendido, senado, y pues vivir no es posible / sin hombres, yo ya me caso. / No siendo la vengadora de las mujeres, pues tanto / cuanto aborrecerlos quise, / tanto los estimo y amo«. Se enamoró de Lisardo, al reconocer este la valentía y la sapiencia de Laura y las mujeres.

Como felicidad se alcanzan tres matrimonios, Alejandro-Diana, Augusto-Lucela y la princesa-Lisardo. No se entendería otra salida; hay que dar gusto a todos. Es el amor como base de la humanidad. Da igual que llamemos atracción o necesidad; un principio que en la sociedad se atisba como perpetuación de la humanidad y de cada persona. Laura siente la atracción- recordemos al final de primer acto cuando se presenta Lisardo: «¡Qué buen talle!-, v. 733, y a pesar de todo lo que ha dicho, descrito, da rienda suelta a su pasión amorosa. Es un canto al amor. ¡Es Lope! Defendió la cultura de las mujeres como eje fundamental, como ejemplo sus dos hijas Marcela y Antonia Clara.

El «está todo» es un dicho de la creatividad en el que la palabra y el espíritu se enhebran para conseguir las mejores ideas que puedan caber porque Lope de Vega lo envuelve de pasión, de certeza, gloria; era su alma la que se aposentaba en ese vitalismo que hallamos en toda su obra. Es poesía dramática. Lo trágico y lo cómico mezclados. Séneca y Terencio.

________

No olvides: para que esta página literaria prosiga y mejore, contribuye con un «Bizum«, aunque sea nimio, al 637160890. Daré cuenta a final del año. Gracias.

Cantando sobre el atril by Félix Rebollo Sánchez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 España License