Personales

Conferencia extraordinaria en el «Infantes» de San Lorenzo de El Escorial

La nimiedad del éxito, la persistencia de la mirada

En un salón lleno, en el que predominaban las mujeres de mediana edad, desde la tarima un hombre nos presenta a Lorenzo Silva. En esto de las presentaciones, no tengo suerte. ¿Cómo es posible que todavía para presentar a alguien se tengan que leer uno o dos folios? ¿Para cuándo la oralidad? ¿Es que no se puede preparar? A mí me enseñaron que solo se lee cuando se presenta a un académico; por cierto, que así lo hice cuando me tocó presentar al inolvidable J. L. Sampedro.

Con esta anomalía, comenzó Lorenzo Silva a introducirnos las ideas maestras por las que iba a discurrir su disertación; con una dicción rayando la perfección fue desgranando a tres escritores que tiene en un altar: R. Charles, Proust, Kafka. Llama la atención, y así lo escribo: percibo que se ha preparado la conferencia. Bajó a la arena de las estadísticas de la industria cinematográfica-apuntó que el 90% de los actores están en paro-, alguna referencia a la actualidad política; sacó a relucir el I.V. A. del teatro, la industria editorial, con el sonsonete contínuo que no quería «dar juicios de valor» sino constatar unos hechos; sin embargo, queda un pensamiento que se va decantando. Varapalos de aquí para allá, al resaltar que no se traducen obras capitales extranjeras porque no es rentable. Ejemplos, ejemplos, hasta la saciedad para llegar a criticar a los que piratean, a los que descargan sin rubor.

«¿Realidad dramática?», se pregunta el conferenciante. No sé hasta qué punto. Si el objetivo es crear, hacer algo a corto o largo plazo, es un trabajo que es suyo y debe ser remunerado. Se pregunta, de nuevo: ¿»Es el momento de acoplarnos a esta nueva vida?». Manifiesta que es escritor y que se le puede leer por dos euros.

Pasa a la segunda parte de la conferencia-duró cinco minutos-: la apuesta por construir una mirada. Esta dirigida a la obra, a la búsqueda de algo distinto. Quiere que el creador sea retribuido; vuelve a más ejemplos, a los creadores «a la moda», que rechaza. Hay que crear un espacio propio, ser original, estas deben ser las líneas, el sustrato. Resalta que la lectura siempre ha sido minoritaria. Y termina con el libro CH. Novales A sangre y fuego, que le deslumbró, que leyó hace tiempo, pero que tiene la última edición, que es la mirada de un hombre sobre una realidad.

Como coda. Me ha sorprendido la conferencia; pensé que iría por otros derroteros;  que hubiera ahondado en la mirada, como factor capital en la literatura; por ejemplo, la frase con que nos desayunábamos esta mañana en la contraportada del diario El País: -«Siempre tenés esos maravillosos ojos zarcos». O tantas miradas con que la literatura ha sido capaz de deslumbrarnos. No fue así, pero permanecí hasta el final. Compredí que era la mirada del  hacedor hasta  escribir; el trabajo, las horas entregadas, la voluntad. La mirada también es observar la realidad. En el turno de preguntas-respuestas hizo una referencia, cómo no, al más grande después de Cervantes: Pérez Galdós. Resaltó la capacidad de escuchar que tuvo el escritor canario-madrileño-santanderino, que también supo plasmar en el papel, bien fuera en la novela, en el teatro o en los escritos periodísticos.

Personales

A esas trece rosas, siempre en la memoria

que entendieron lo que es la libertad; esta que ahora disfrutamos algunos seres humanos gracias al sacrifico de otros; entre ellos estas niñas que prefirieron morir antes que perder la dignidad. Nos tiene que dar vergüenza cuando preferimos callar, cuando la injusticia puebla nuestro entorno, cuando aceptamos la caridad (el cristianismo propala: Ubi caritas est amor,Deus ibi est) y no la justicia que nos hace humanos. No podemos contribuir al silencio atormentado. Exijamos, no roguemos. El ser humano no puede permanecer genuflexo, sino altivo ante lo que suponga destrozo existencial.

Personales

Graduación

Otro curso más sin que el tiempo nos detenga, nos abandone; se nos recuerda que el camino es un trecho que debemos recorrer deprisa con la certeza de que lo existencial nos envuelve, nos apabulla, sin que podamos pedir la palabra.

«Profesor, su asignatura me aportó mucho, y me ayudó a crecer como Periodista (…). Por eso, y por muchos motivos, me gustaría invitarle a mi graduación», así reza uno de los mensajes recibidos en estos días. El recuerdo de la literatura como vida, como inherente a nuestra formación, ¿tiene otro sentido?, es lo que siempre intento. Me alegra que haya impregnado, que no podamos entenderla de otra forma, que sin ella rompemos el cordón umbilical de lo existencial, que es el maná alimentario.

¡Cuántos, cuántas!-también docentes-, pasan por las Facultades que perviven en el error y creen, todavía, que es aprenderse una serie de autores y obras, sin que entiendan que la literatura es como la vía de la inteligenia, de la crítica, de la reflexión, la defensa frente a las afrentas de la vida. La necesidad en el siglo XXI de lo literario es un deber.

Personales

This is your birth-day

Hoy es tu cumpleaños, madre,

y estoy alegre. Cien primaveras

te coronan;¡quién lo diría!

Casi fue ayer. El sábado

estaremos para decirte: gracias mil.

Un «gaudeamus» saldrá de nuestros corazones,

salpicado de un «Te Deum laudamus»

por haberte permitido esta salud.

Tu voz perenne quedará

hasta que el alma sobrevuele el paraíso

como un poético, dulce, sueño.

Your beauty es truth.

Personales

Selectividad en Madrid. Tercer día: 6 de junio, 2013

La alegría en estos rostros juveniles se les nota; están a punto de terminar lo que para ellos ha sido algo más que un esfuerzo. «Alea jacta est» en expresión latina. Se creen ya en la puerta de la Universidad. ¿Quién no recuerda la satisfacción de matricularse, de poseer el carné univesitario?

¡Albricias, albricias, hemos finalizado! Ya todo fue ayer. Alegría a raudales, alcohol, abrazos, besos; es el «carpe diem» oraciano, el «colligue virgo rosas» de Ausonio,  el «que se nos va la Pascua, mozas / que se nos va la Pascua» de Góngora, el «coged de vuestra alegre primavera el dulce fruto» de Garcilaso; es, finalmente, el «sé tú» de Píndaro. El mañana no está escrito, es la juventud quien lo encarna. Así vamos girando con la frente altiva, serena, sin que nos agovie lo que nos rodea. Enhorabuena, y un saludo cariñoso para los alumnos/as del aula 6 de la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense que se examinaron de la selectividad con la esperanza de que elijan la especialidad que desean.

En la mítica cafetería del edificio "A"(antigua Filosofía y Letras)
En la mítica cafetería del edificio «A»(antigua Filosofía y Letras),junio, 2013