He dejado que pasen unos días para que no me contaminase Sangre derramada de la misma autora por las escenas demasiado violentas, escabrosas, con que iban apareciendo según me acercaba al final. Por el momento, solo leeré esta. No me va estre tipo de novelar y más si es una traducción. En principio, me acerco a la lectura de Cuando pase tu ira con otra mentalidad. Sigue leyendo «Cuando pase tu ira, novela de Asa Larsson»
Categoría: Novela
Otra forma de novelar. Asa Larsson y su Sangre derramada
En las útimas líneas que escribí referente a Aurora boreal hacía una comentario de la estilística entre Asa Larsson y Stieg Larsson decantádome hacia este por sus páginas brillantes en Los hombres que no amaban a las mujeres, La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina, La reina en el palacio de las corrientes de aire. Va ser difícil que surja una novela en el que se aúne la fuerza estilística literaria y periodística como la del autor sueco.
Ahora, ente mis manos, Sangre derramada de Asa Larsson; 462 páginas. Espero que no sobren algunas como en Aurora boreal. Que conste que no voy a leer sus tres novelas por el eco que han tenido en Europa. Es tan simple como acercarme a una novela distinta en la que quizá haya más realidad en esa sociedad que fue ejemplo en otro tiempo. Sigue leyendo «Otra forma de novelar. Asa Larsson y su Sangre derramada»
Una nueva concepción de la novela sueca. Acercamiento a Asa Larsson
Es el momento de zambullirme en una de las escritoras más sobresalientes de la novela sueca. Hacía tiempo que tenía en la mente dedicar unos días- aprovecho este tiempo vacacional navideño- a la novela de Asa Larsson por un doble motivo; uno, porque cuando se presentó una de sus novelas en la Biblioteca Histórica de la Universidad Complutense quedé con un sabor amargo, al ver que quien la presentaba no tenía mucha idea de qué han supuesto sus novelas en Europa; u otra forma más nítida: es patético escuchar a alguien que habla de lo que no sabe. La imagen no es suficiente. Creo recordar que no hubo preguntas por parte del público. Sigue leyendo «Una nueva concepción de la novela sueca. Acercamiento a Asa Larsson»
Pride and prejudice
El año 2013 hemos tenido la posibilidad de homenajear a Jane Austen al cumplirse los 200 años de la publicación de Pride and prejudice. Se publicó el 28 de enero de 1813. Pero primero escribió una versión entre 1796 y 1997 con el título First impressions. Ahora, el Reino Unido lanza al mundo la noticia de que en el año 2017 aparecerá un billete de 10 libras con una Jane juvenil. Bienvenido sea. Sigue leyendo «Pride and prejudice»
Relectura veraniega de Cumbres borrascosas
No sé, realmente , si la obra de Emily Brontë en España se lee, incluido el ámbito universitario. Por favor, aparquen lo cinéfilo y vayamos a lo nutriente, al conocimiento, a las relaciones humanas, al amor apasionado-¿es que existe otro?- Si nos desamoramos es que no lo estuvimos. Evidentemente, las complejidades nos avasallan y no existe solo una entrada. Desechemos lo de sentimiento irracional. ¿Cómo se puede tildar irracional algo que es una cualidad del ser humano, una virtud? ¿Cabe más intolerancia? Por cierto, una de las ideas clave es la toleranccia, el respeto que nos debemos.
Si Emily es tan grande, es porque deja al lector/a que se decante, que haga suya la obra, sea su artífice. La tríada texto literario-autor-lector se aúnan, se ensartan; de otra forma, no se permite ni siquiera otear la grandeza de la obra literaria. El cuento-¿de qué va?- no se sostiene, esto es propio de los tullidos. La prosa con que Emily B. reviste lo narrativo recuerda su poesía, un tanto olvidada pero que es la savia de su novela.
Aunque el tema emerge en el Romanticismo, sin embargo, Emily quiere llevarlo a lo existencial, a lo individual. Es decir, el amor concebido como más fuerte que la muerte, o el amor más allá de la muerte, reservado a unos pocos, que los alicortos no pueden ver porque tienen un sentimiento limitado. La crítica, por tanto, a este aserto, es porque la naturaleza ha sido pródiga con algunos, y otros aleteamos de aquí para allá sin que recibamos ese néctar. En el capítulo XI hay una pregunta sobrecogedora cuando Edgar le dice: «¿Vas a prescindir de Heathcliff en adelante, o vas a prescindir de mí? Es imposible para ti ser al mismo tiempo su amiga y mi amiga, tengo que saber necesariamente a quién escoges».
He ahí un pensamiento nítido que tal vez algunos por interés ocultan y no quieren verlo. La disyuntiva es prístina: el matrimonio o la amistad con Heathcliff. Es la convivencia existencial que nos hace humanos.
