Personales

Canto al Maratón Martín Fiz

Cuando ya despuntaba el alba, 11 de mayo, en una estación casi vacía -Madrid Chamartín- un centenar de personas nos dirigimos  al tren que nos conducirá, unos a Vitoria; otros a capitales distintas del centro y norte de la península. Con cara soñolienta y vestimenta variopinta vamos dejando el equipaje en los vagones. Solo se oye el ruido mortecino de bolsos y maletas. Algún «buenos días» y para de contar. Por el rostro y el vestir percibo que algunos tienen el mismo destino: «Maratón  Martín Fiz» de Vitoria.

Al llegar a la capital de Euskadi, el recuerdo de otras veces, me hace evocar una de las ciudades más limpias que he visitado, por no decir «la más»; esta es la idea que mantengo desde que fui a correr por vez primera. Hoy, confirmo lo que esperaba, en una tarde de paseo y terraza en el que sobresale el bullicio de las gentes. Observo, también, cómo los turistas se aprisionan en los lugares históricos para escuchar y ver lo emblemático. Chocante para mí es que la catedral siga en obras; ya son trece años. Eso sí, permiten la entrada a «las visitas guiadas». ¿Terminará el papa Francisco con el comercio de los lugares de culto construidos y mantenidos con el dinero de todos? ¿Cuándo se volverá a lo que nos enseñaron de pequeño, que es casa de oración y que visitemos el templo al trasladarnos de un sitio a otro? En España, la jerarquía eclesiástica no se entera o no quiere de las palabras evangélicas.

M. Maratón de Vitoria, mayo 2013
Entrada en meta. M. Maratón de Vitoria, mayo 2013

El domingo, día 12, a primera hora, nos damos cita en los aledaños «Plaza España» en esta carrera internacional. Cuatro mil corredores, venidos de lejos, no nos podemos equivocar. El día fue ideal; los termómetros de la calle marcaban 10 grados. Este año había más personas para aplaudir a los atletas, sobre todo en el último kilómetro y en el final. Gracias mil por los atronadores aplausos y el ánimo que recibí en los últimos 500 metros. También mis gracias a los tres «fisio» (dos chicos y una mujer-les dije que les iba a sacar en esta página) por el esfuerzo y la profesionalidad con que me pusiseron el cuerpo nuevo al terminar la carrera. Sin duda, les comenté que había sido el mejor masaje recibido. Nos despedimos hasta el año que viene, que realizaré si es posible. A estas gentes tan amables y educadas no se les puede decir «no»; lo hago extensible a las de Donostia a las que me he referido en las dos últimas «Behobias» que corrí. Me falta Bilbao. A ver si este año me cuadran las fechas y puedo realizar la «Y», como ya simbólicamente se conoce a las tres capitales vascas.

Y cómo no, mi más sincera enhorabuena, a la organización por el empeño en que todo saliera bien, incluidos los «menús» del corredor en el «Canciller Ayala».

Personales

Canto de salutación a mis alumnos/as en el mes de las flores

El mes de mayo es por excelencia el de las flores. La literatura está llena de esa fragancia que transmiten. Incluso ha sido denominado como el poeta de las flores a Francisco de Rioja (1583-1659). Y la rosa, como reina. Estas líneas van dirigidas a mis alumnos/as que se afanan estos días para segar lo que han sembrado durante el curso; unos, con las puertas de la universidad en la lejanía a la espera de la famosa selectividad; otros, los ya universitarios haciendo acopio de lecturas y más lecturas quitando el merecido sueño de la juventud preciada. Para todos, vaya ese canto de salutación y tengan presente lo que he tratado de verter en la docencia. Ten siempre presente la capacidad expresiva, tanto oral como escrita; en esta, sobremanera, esmérate en la presentación del ejercicio, que sea apropiada, en la ortografía -grafías y tildes-, en la propiedad del vocabulario, y en los aspectos sintácticos. Como base de tu formación siempre el diccionario cerca de ti.

La literatura con el texto. La literatura sosegada te debe conducir al enriquecimeinto personal. No leas resúmenes de las obras; eso desdice de una persona. Realiza tu propio resumen, no parafrasees, usa tu capacidad idiomática de saber condensar, separa las ideas principales de las secundarias, delimita con precisión las partes del texto o de la obra; explica la relación de cada parte y la idea o tema clave. Tampoco olvides una vez leído el texto o la obra tu opinión. Es decir, el comentario crítico personal en el que te fundamentas con originalidad la riqueza de ideas y tus amplios conocimientos. En definitiva, tú y la obra. Es tu oportunidad; pregúntate finalmente, ¿qué soy capaz de hacer?

El objetivo primordial, y, por consiguiente, último de la Lengua y Literatura es que progreses en el dominio personal de escuchar, hablar, leer y escribir. Piensa que a través de la expresión lingüística podemos transmitir a los demás nuestros sentimientos, vivencias, opiniones. Esfuérzate en la comunicación oral, sé un espejo para tus amigos, familiares, que se note tu formación adquirida. Atrévete a corregir a tus amigos, familiares ante las incorrecciones lingüísticas, pero siempre con respeto. La tolerancia es la base de una buena formación lingüística y, sobre todo, literaria. No olvides que una buena educación consiste en enseñar no lo que se debe pensar sino a pensar. No olvides, finalmente, lo que he intentado: que no te oprima la tarima, dialoga con el Profesor, no vayas a otros con chismes, esto es, siempre, síntoma de una personalidad vacía, errática. Tu formación te debe conducir a la gratitud con los demás.

Personales

Guillermo de Torre. De la aventura al orden

Ayer estuve en la presentación del libro  con que titulo estas líneas en el Instituto Cervantes de Madrid. El presentador inició el acto con unas palabras confusas, ante las que se disculpó por no haber manifestado, al principio, lo que oímos casi siempre: que el director del Centro no podía estar presente. Seguidamente pasó a citar a los que conformaban la mesa. Fue positivo que solo dijera «Buenas tardes», y no repitiera el sonsonete de otras presentaciones, que con afán, políticos, periodistas, «and so on», nos martirizan con el manido»Buenas tardes a todos y todas». Lo negativo de la presentación fue que dijera que Guillermo de Torre «era un desconocido». Será para él, ya que «Guillermito», como escribió Juan Ramón Jiménez, es nuestra voz más representativa del ultraísmo, no solo en España sino allende los mares. Intervino después el representante del Banco de Santander, como siempre leyendo una cuartillas. El contenido, el lector se lo puede imaginar.

Lo excelso vino con el académico Darío Villanueva que con verbo florido-¡aleluya!, no leyó- trazó un esquema enriquecedor, y ya desde el principio manifestó que si tuviera que exiliarse lo haría «a los años veinte». Nos trazó un esquema sobre Guillermo de Torre para figurar en las mejores páginas literarias. El polen de las ideas como trampolín para encharcar lo literario como vasos comunicantes; el aire del tiempo como eslabón para conocer más y mejor; ante un público absorto desgranó toda una sabiduria tejida de palabras exactas; hacía tiempo que no escuchaba una exposición tan brillante. El pórtico lo puso muy alto para los otros dos que faltaban por hablar (A, Trapiello y D. Ródenas). Una de las ideas que ya pululan o que vuelven es que la creación incluye también la crítica; no tuvo ningún reparo en denominar el prólogo del libro, escrito por Domingo Ródenas, de formidable. No sin antes lanzar o recordar que la literatura es un territorio abierto, que más allá del lugar en que se produce la obra literaria existe el contexto, el aire del tiempo, para seguidamente nombrar al Premio Nobel (eso sí, con acento tónico en la «e», no esperaba menos de una persona culta) W. Faulkner.

Gracias a la Fundación Banco Santander que nos regaló el libro a los que estuvimos en el acto.

Teatro

La consagración de un dramaturgo: Beckett

A S. Beckett (1906-1989) su consagración le vino por el teatro. De nacimiento irlandés pero de formación dramática francesa. Escribe su teatro en francés (“porque el inglés era muy fácil. Quería disciplina”, en Conversations with (and) about Beckett), y él mismo se encarga de traducirlo para la representación. La consagración de un dramaturgo

Teatro

El teatro del absurdo y el teatro de compromiso

Con el teatro del absurdo se intenta dar una visión negativa de la sociedad. Durante la década de los cincuenta triunfó en Europa, y de aquí pasó a América. Se propaga lo absurdo de la vida con una concepción del mundo de angustia, miedo, muerte, vacío, soledad, incomunicación, para lo cual se valen de la expresión dramática con frases sin sentido, banalidades. El teatro del absurdo y el teatro de compromiso.