Personales

This is your birth-day

Hoy es tu cumpleaños, madre,

y estoy alegre. Cien primaveras

te coronan;¡quién lo diría!

Casi fue ayer. El sábado

estaremos para decirte: gracias mil.

Un «gaudeamus» saldrá de nuestros corazones,

salpicado de un «Te Deum laudamus»

por haberte permitido esta salud.

Tu voz perenne quedará

hasta que el alma sobrevuele el paraíso

como un poético, dulce, sueño.

Your beauty es truth.

Personales

Selectividad en Madrid. Tercer día: 6 de junio, 2013

La alegría en estos rostros juveniles se les nota; están a punto de terminar lo que para ellos ha sido algo más que un esfuerzo. «Alea jacta est» en expresión latina. Se creen ya en la puerta de la Universidad. ¿Quién no recuerda la satisfacción de matricularse, de poseer el carné univesitario?

¡Albricias, albricias, hemos finalizado! Ya todo fue ayer. Alegría a raudales, alcohol, abrazos, besos; es el «carpe diem» oraciano, el «colligue virgo rosas» de Ausonio,  el «que se nos va la Pascua, mozas / que se nos va la Pascua» de Góngora, el «coged de vuestra alegre primavera el dulce fruto» de Garcilaso; es, finalmente, el «sé tú» de Píndaro. El mañana no está escrito, es la juventud quien lo encarna. Así vamos girando con la frente altiva, serena, sin que nos agovie lo que nos rodea. Enhorabuena, y un saludo cariñoso para los alumnos/as del aula 6 de la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense que se examinaron de la selectividad con la esperanza de que elijan la especialidad que desean.

En la mítica cafetería del edificio "A"(antigua Filosofía y Letras)
En la mítica cafetería del edificio «A»(antigua Filosofía y Letras),junio, 2013
Personales

Selectividad en Madrid. Segundo día: 5 de junio,2013

Otra vez el caminar se hace verdad en esta mañana primaveral que apunta a calurosa en la ciudad universitaria madrileña; el desayuno me espera en la mítica cafetería de la antigua Filosofía y Letras, no sin antes bañarme del aire perfumado que viene de la sierra y el acompañamiento de caras juveniles que buscan un destino, que sueñan, que albergan un espíritu arrollador, cada uno con una dirección a recoger lo sembrado en este segundo día de alborozo por lo que puede representar en sus vidas. La ancha avenida por la que andamos es el cantar de los sentidos en el alma purificadora. El devenir hecho naturaleza que despierta, que clama al uníseno con esta juventud itinerante, como símbolo de ser.

Ayer encontré a una ex alumna que también estaba en la misma sede de selectividad, ya profesora con oposición, que me reconoció después de tantos años. ¿No te acuerdas?, fuiste mi profesor de B.U.P. («mi jovencísimo profesor», insiste). A pesar de los años transcurridos aún conserva la dulzura de su rostro. Me hizo recordar aquellos tiempos.

Observo, hoy, en el aula, más tranquilos a este puñado de jóvenes; a su vez, leo en sus rostros cierto cansancio de haber dormido poco, pero con ánimo para restar un día más a la prueba. Me fijo en la vestimenta, y percibo que vienen más arregladitos que ayer.

No puede haber reproche cuando se han preparado para proseguir en este peregrinaje en el que nos encontramos.

Personales

Selectividad en Madrid. Primer día: 4 de junio, 2013

El tiempo transcurre sin que nos avise del instante; pero, un año más, hoy el sol se detiene en los rostros de una nueva juventud que quiere participar, que quiere ser dueña de su destino; percibo, ya, a primera hora, la alegría con que se apuestan en el entorno de las Facultades de Medicina, Derecho, Filología, Biológicas, etc., de la Universidad Complutense con la carga de la mochila. Yo también me dirijo a pie, desde Moncloa, a la sede 18 en la que debo presentarme a las 8.30 horas en la Facultad de Derecho. Paso obligado para un filólogo, que fue feliz en el edificio- ahora «A», antes Filosofía y Letras- en la Licenciatura y en el Doctorado, es visitar la cafetería. Unos camareros serviciales al verme ya están prestos para el café; aún hay dos de los tiempos heroicos, como yo los denomino, adjetivo que es una constante en este «blog» cuando me refiero a la dictadura y transición españolas. Al fondo, con chaqueta marrón-claro veo al hermano Pisonero que está presto para comenzar el desayuno.

La vida nos empuja «como un aullido interminable», verso de J.A. Goytisolo, que tantas veces hemos leído y hemos comentado en clase para que los alumnos participen, para que vivan, para que no pierdan el tiempo, para que buceen en la literatura como algo salvífico. Es una selectividad más, es la primavera hecha carne, que en otro tiempo los que examinanos fuimos también jóvenes con ilusión para pasar esta valla. Desde estas páginas mi más sincera felicitación por haber coronado la cumbre, y, sin duda, el que cada persona pueda elegir la especialiadad que desea.