Personales

Días de tumulto en la memoria

Mirada triste, reflejada;

el alma cicatrizada por el tiempo

sin que lo luminoso vuelva.

Son días de tumulto, de ángeles prendidos,

de aquí para allá revolotean, henchidos

de juventud, de esperanza.

Aleteo blanco en un cuerpo enjuto,

que balancea con su esbelta figura.

Hoy, su rostro sirve de contraste

con su blusa negra, amaestrada,

a flor de piel; canéfora silente en otro tiempo,

ahora soñadora.