Teatro

Que de noche le mataron / al caballero, / la gala de Medina, la flor de Olmedo

¡Es Lope, es Lope!

En mi caso hay dos representaciones que no puedo perderme, las de Lope de Vega y Els Joglars. De ahí, me cumple hacer constar mi presencia, el viernes pasado a las 20 horas, en la representación de la obra El caballero de Olmedo en el teatro de la Comedia en Madrid. Poco importa si fue leyenda, un dicho poético o diversos que acontecieron con matices distintos.

Lope, atento al fondo de los versos que pasaron de boca en boca, nos alumbra y lo eleva a una categoría excelsa; sí, de acuerdo, con fantasía poética; es uno de sus logros; es creación y en esto Lope es un maestro. Ensalza la copla, la enclaustra con perfección, la supera. Lo poético lo envuelve todo, es su grandeza. Uno de sus logros, unido al carácter dialogal breve entre los personajes.

Con este cantarcillo («que de noche le mataron…»), Lope urde la trama de una de sus creaciones sublimes. En los dos primeros actos se adentra en el amor del caballero («...de unos ojos procedió / este amor que me encendió). Y cómo no, a través de Fabia nos recuerda, «que como el tiempo se pasa, pasa la hermosura«; y por si fuera poco se adentra más, » que consiste la hermosura / en ojos y entendimiento» , Y la hechicera remacha con el final del primer acto: «Que serás dichosa espero / con hombre que es en Castilla / la gala de Medina, la flor de Olmedo».

En el segundo acto no podemos desviarnos y estar atentos al pensamiento de don Alonso: «¿Cómo puedo yo dejar / de ver a Inés si la adoro? Inés es mi bien; yo soy esclavo de Inés; no puedo vivir sin Inés / De Olmedo a Medina vengo y voy/ porque Inés mi dueño / es para vivir o morir». En acción entra Rodrigo a propuesta de su padre. La respuesta de Inés con la expresión «ya tengo esposo«, nos hallamos con el binomio Alonso-Inés y Padre-Rodrigo comienza una andadura en la que Rodrigo piensa que Inés se decantará por él- «amor me desatina«. En este acto es cuando se producen las fiestas del pueblo, corrida de toros, bailes y alegría por doquier con una Inés que enamora al espectador por si antes no se había dado cuenta, con su tañer el instrumento, su voz, su vestidura, su dicción, sus movimientos, queda como prendado más allá del personaje, al menos al que escribe estas notas, Va a ser difícil olvidar. Esa escena la domina Inés y queda para siempre en la mente del del espectador/a. A buen seguro que Lope de Vega la requerería en amores. No me cabe la menor duda.

En el tercero, aparece la tragedia, entre presagios y un rasgo fundamental como es la sombra que canta al anunciar al caballero su final y prosigue sin importarle («una sombra con una máscara negra») recuerda a don Alonso «que de noche le mataron...». En boca del labrador: «sombras le avisaron que / no saliese / y le aconsejaron que no se fuese/ el caballero, la gala de Medina…«

Lope no tarda en anunciarnos al labrador que cuenta a don Alonso su destino: «Que de noche le mataron / al caballero». Sombras le aviaron que no saliese / y le aconsejaron que no se fuese el caballero / la gala de Medina... Las expresiones Volved atrás;/ no paséis / de este arroyo. «Volved, volved a Medina» nos conmueve, implica final. Solo la valentía de don Álvaro no le permite desandar. Eso, no se responde en su interior. El traidor estaba al acecho, no quiere desafíos, mata al caballero. El destino se cumple. «(Qué poco crédito di / a los avisos del cielo!«). No desviemos a los/as lectores si es tragicomedia o simplemente una historia llena de horror. Tal vez Lope dulcifique lo ocurrido si es que fue históricamente. El vivir y crear em Lope fue una de sus máximas.

Lope te transporta, te susurra para que llegues al máximo jugo de las palabras. Así lo entendió un público entregado al final con inmensos aplausos que atronaron la sala con las cuatro salidas al escenario. Para que se cumpliera la frase sin cultura no hay libertad, un grupo de profesores/as con camisetas verdes entonaron con palmas el lema «Educación, unidad» Así lo entendimos toda la sala y nos unimos la gran mayoría, e inmediatamente la compañía desde el escenario nos acompañó. Lope hubiera hecho lo mismo.

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Cantando sobre el atril by Félix Rebollo Sánchez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 España License

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