San Matías revuela constantemente,
soñaste con la fiesta para todos/as.
¡Qué bien lo recuerdo!
Entonces yo era un niño
con días de luz y de ilusión
campo de flores violetas y blancas esmaltado.
El son de la campana llenaba el aire
en la inmensidad del páramo sembrado de verde
con esperanza del portento. No pudo ser.
El silencio pudo más a las palabras
En la época del alma, anterior a todo.
