Novela

Doña Inés: un recuerdo filológico

Los que nos dedicamos a la docencia tenemos que hacer muchas relecturas para explicar mejor nuestra capacidad en el arte docente y cumplir mejor con los programas que tenemos que explicar; esto  ocurre a veces; ahora, entre mis manos, Doñas Inés de Azorín, que así se conoce a José Martínez Ruiz. Lo primero que nos viene a la memoria es ese estilo pulcro, breve, con que adorna lo que cuenta; aunque haya sido definido como escritor de una página, también va más allá cuando nos adentramos en el resto de géneros.

El epílogo está firmado en San Sebastián el año 1925, y antes LI títulos que hacen la delicia estilística, en los que traza lo cotidiano para elevarlo a la perfección lingüística. Su primera estampa es el Madrid de finales del siglo XIX, concretamente “las afueras del barrio de Segovia” (Casa de Campo, el Campo del Moro y el Parque de Palacio). Nos maravillamos cuando leemos esta prosa tan nítida y tan sugerente que hoy quisiéramos ver en la actualidad.

Ensayo

Jardín umbrío de Ramón del Valle-Inclán

Obras menores de Valle-Inclán, pero excelsas: Jardín umbrío

Después de la lectura de La lámpara maravillosa me dije: ¿por qué no proseguir con aquellas obras que han relucido menos en cuanto a su lectura y publicidad? Este es el motivo de acercarme a estos retazos prosaicos en que la belleza estilística nos inunda de esplendor. Tal vez sea el Valle menos conocido, pero su impronta rápidamente se percibe. Todo es luz: desde “Juan Quinto” hasta “Nochebuena”, diecisiete en total. Al final, estremece la “Oración” que cierra el libro. Se trata de la explicación, el motivo de la publicación que adelanto: “Fue una amiga, ya muerta, quien con amoroso cuidado reunió estos cuentos, escritos a la ventura y en tantos sitios para morir olvidados. Cuando un día me los entregó, después de muchos años, yo creí hallar en ellos el perfume ideal de sus manos. ¡Pobres manos frías, ojalá pudiéseis ahora volver a perfumar estás páginas!”.

Uno a uno he ido desgranando todos los cuentos; y a fe que me han perfumando, he sentido la fuerza de la expresión sin alambiques, con el tino exacto que no es costumbre en la prosa que leemos hoy o no tan perfectiva; la vuelta a los clásicos es siempre regocijo; ¡qué error las adaptaciones, y lo peor es que ya se han adentrado en los que estudian Filología, y, además, se defiende y, por ende, se extiende en la docencia! La cultura del esfuerzo es vista como algo raro. La capacidad de asombro es infinita. Vayamos a los que nos forma, a lo que nos nutre y no nos quedemos con la floritura del camino. Grande Valle.

Ensayo

La columna literaria

En su gran mayoría, este artículo forma parte de un capitulo del libro El artículo literario: Manuel Alcántara. Madrid, Fundación Alcántara, 2008, págs. 68-82

                                                            

Me busco por el tiempo que he perdido

y en las hojas de ayer del calendario

pero no encuentro al alma por mi almario

ni rastro de aquel viejo conocido[1]

 El clasicismo es algo que se observa en la columna literaria; la forma de escribir, hoy, es algo primordial en lo que podíamos denominar género literario cuando hablamos, escribimos o discutimos sobre la columna periodística. La forma, como elemento primordial de la obra artística, se hace realidad en la columna. Lógicamente, no todas las columnas periodísticas tienen el aroma, la perfección de lo literario; de las que sí mantienen ese germen literario son las de Manuel Alcántara desde hace ya mucho tiempo. En ellas se da lo poético, que es lo más grande en opinión cervantina. Añadamos, los dos mejores premios que se pueden otorgar a un periodista: “Mariano de Cavia” y “González Ruano”. Más de 18.000 artículos-se ha escrito- son la tarjeta de presentación; en ellos hallamos trozos de vida que nos hacen pensar porque los mismos son retazos de conocimiento. Los poetas que consiguen a base de esfuerzo y sabiduría subir a la columna son dignos de ese paraíso literario. Son los que desconciertan por la adjetivación quebrada, los que se aposentan en la expresión de la belleza por medio de la palabra, los creadores.

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