Personales

Baldía espera

Esta mañana te vi canéfora blanca,

distante, con ese viento

autosuficiente, crecido,

sabedora de que

intuías el pensamiento.

Ni siquiera me dejaste decir:

¡qué arrulladoras vienes, qué esplendente!

Tu luz te la has llevado

pero, el alba prosigue arrullando,

ebria de una espera que no llegará,

ni cintura, ni manos.

I missed you.

Baldía espera, solo

espíritu, aleteo,

¿para no acabar nunca?

Sé feliz en tus cumbres.