Poesía

El arranque de la modernidad poética

El llamado posromanticismo supuso una reacción; un cambio radical en los planteamientos estéticos; los poetas se rebelan contra las costumbres-el dinero, la fama, los negocios, la previsión, la existencia, en fin, lo convencional-y lanzan otro mundo donde quepan las drogas, el desarraigo, la aventura, la vida más heterogénea. La bohemia les conducen a lo antiburgués y tienen como aserto la rebeldía y la libertad. La dualidad malditismo-Rimbaud, Verlaine- y el dandismo-una forma de ser superior, de desprecio a los otros-Ó. Wilde, Baudelaire-se hacen notar. El arte por el arte; y en este caso como el fin último de belleza es una constante.El arranque de la modernidad poética.

Literatura

Literatura y pintura

En la tradición helénica hubo una relación entre la poesía y la pintura; ambos términos se intercambiaban. En Horacio podemos leer “Ut pictura poesis”. De la misma idea participa Simónides: “La pintura es una poesía muda y la poesía, una pintura parlante”. Así permaneció lo pictórico, lo plástico para la posteridad. La presencia entre lo pictórico está ahí. Andrés Amorós escribe que “la correspondencia entre lo lírico y lo pictórico no debe ser recusada a priori” . Tampoco es incompatible con la opinión de Welleck-Warren que defiende: “las diversas artes-plásticas, literatura y música-tiene cada una su evolución particular, con un ritmo distinto y una distinta estructura interna de elementos” .
Los poetas simbolistas consagran la dualidad literatura-arte. Baudelaire escribe que “la sed insaciable de todo lo que está más allá, y que revela la vida, es la prueba más evidente de nuestra inmortalidad. A la vez, por la poesía y a través de la poesía; por la música y a través de la música; así es como el alma entrevé los esplendores situados detrás de la tumba”.
La mutua relación es entrevista como necesidad para llegar mejor a la obra artística.

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