Personales

Cosas que pasan en Madrid, 2

En el barrio de argüelles-moncloa han aparecido-como en otros lugares- cafés de lecturas, de escritura, de estudios. La alegría que me entra es enorme al ver a las personas de cualquier edad cómo se afanan con el pequeño ordenador, con libros, con apuntes en dar rienda suelta al pensamiento. Una tarde me apresté a tomar un café y a leer parte de Poesía reunida de Luisa Castro. En concreto, abrí por la página 320 en la que comenzaba el libro Amor mi señor que ya había leído y había puesto de lectura obligatoria a mis alumnos universitarios allá por 2005 que tanto encantó si me llevo por los debates que suscitó en clase entre los alumnos.

Cuando estaba en la lectura del poema «la desertora», se sientan en la mesa de al lado una señora y una joven. Proseguí con la lectura, pero era audible que hablaban de literatura, y en esto que oigo algo sobre los premios literarios. Te voy hacer una pregunta dijo la joven; a mí me enseñaron en el instituto que se dice Premio Nobel-con el acento tónico en la /é/-, y salvo en el programa «Saber y Ganar» de la 2, tanto en la televisión como en la radio escucho con el acento tónico en la /ó/. No sé, a veces, no sé cómo decirlo, aunque no tengo dudas, creo en la explicación del profesor.

-Vamos a ver, contestó la señora; se dice con el acento tónico en la /ó/ cuando se escribe con «b», y se pronuncia con el acento tónico en la /é/ cuando es con «v».

-¡Ah!, te refieres a la palabra novel; esta,claro, al no llevar acento gráfico en la /ó/, el tónico recae en la «é». Pero tampoco lleva acento gráfico «Nobel»; es decir, lo escribimos sin tilde, entonces no sé por qué oigo con el acento tónico en la /ó/.

No te preocupes, tú piensa en la regla que yo te he dado y acertarás. Y ahora dime, qué tal el libro que has comenzado a leer, ese que me dices que te maravilla La hora violeta………

Levanté la vista, respiro y dudo; no tuve la valentía de intervenir; me quedé perplejo; jamás había escuchado semejante disparate; eso de la «b» y la «v». Era evidente que la joven dio una lección a la señora. Proseguí con la poesía y recordé aquellas clases tan salvíficas, ardientes de poesía. ¿Hay algo más grande en la literatura?

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Personales

Cosas que pasan en Madrid

En un Estadio de Atletismo: en la entrada leí sobre el cristal de la puerta en papel «Tirar» y en el reverso «Empujar». Acto seguido me dirigí a la ventanilla y le dije a la encargada si se podía corregir la información ya que esas formas eran incorrectas. Y en tono airado y de viva voz me respondió: «Oiga, usted a mí no me va a dar lecciones de nada y menos de gramática». Le respondí que al tratarse de un centro público y siendo abonado me gustaría que estuviera bien escrito. Insistió malhumorada: «Esos infinitivos están bien escritos porque se refieren a la pluralidad». Le respondí que nunca había oído semejante barbaridad. Debería mandarla a la Real Academia de la Lengua para que la incluya en la próxima gramática porque la que yo estudié en la E.G.B. y ahora en la E.S.O. esas formas son incorrectas. En ese instante, se interrumpe la conversación al presentarse una mujer más joven-su rostro me pareció juvenil- que salió de las dependencias y me preguntó qué ocurría. Nos dirigimos a la puerta y le manifesté que esas formas no eran correctas. Se podía escribir: «Tirad». «Tira». «Tiren», pero nunca «Tirar». Lo mismo ocurría con «Empujar», otra incorrección; las expresiones correctas; «Empujad». «Empuja». «Empujen». Cualquiera de las tres son correctas. Me dio las gracias y me fui a practicar deporte.· ¿Qué pretendo? Primero, que los comunicados estén bien escritos. Y segundo, un poco de respeto.

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Personales

Maratón y M. Maratón en Donosti

Más de 7.000 personas nos dimos cita el día 24 de noviembre, domingo, para participar en la Maratón, M. Maratón y 10 hms. El día anterior, sábado, estuvo lloviendo con fuerza, aunque lo peor fue el viento huracanado que nos empujaba a guarecernos donde se podía; con paraguas, era imposible, se rompían; las olas del mar chocaban con las paredes y el agua llegaba al paseo, claro no había playa; agua como protagonista; lo ocupaba todo. Nunca había visto cosa igual, aunque sí recuerdo una de las «Behobias» que corrí con viento, ventisca, etc., pero jamás con «viento huracanado», quería soltarnos todo el mal humor o quién sabe. Por la noche no dejó de llover; ya por la mañana proseguía, incluso a las 7.30 horas cuando esperábamos a los autobuses desde lugares distintos que nos conducirían al entorno de «Anoeta», arrecía la lluvia; no observé tristeza , todo lo contrario, un buen ambiente, comentarios, alegres, y ataviados con «anoraks» o prendas ligeras para protegernos de la lluvia.

Como siempre, puntualidad en la salida (a las nueve horas). Antes nos iban entreteniendo con música e informaciones, como los más de 7.000 personas que participábamos, venidos de todas las Comunidades autónomas, la Comunidad Foral de Navarra, Francia, Gran Bretaña, Noruega, Suecia, Finlandia, Estados Unidos, etc. Francia fue la nación extranjera con más participaciones, el 22%. Percibí en el ambiente los muchos llegados de Cataluña, no solo en la carrera sino también en las calles, en la estación de ferrocarril-largas colas para coger el tren a Barcelona-. En realidad, las carreras en El País Vasco son una fiesta; si en el atletismo, ya de por sí lo son, en estas tierras, bien en Vitoria, Bilbao y, sobre todo, en San Sebastián se visten de hermosura atlética. Se afanan tanto en la organización…, en sus gentes que salen a las calles para aplaudirte, a darte ánimo para que no desfallezcas y llegues a la meta con una sonrisa. Cuando terminas, piensas en volver. Esto no sucede en otras carreras, algo tendrán. La que se lleva la palma es la «Behobia», es única, un torrente de felicidad cuando llegas a la meta con tanta gente deletreando tu nombre con sonoros aplausos.

Me cabe hacer constar la emoción que sentí nada más oír el chasquido de salida. Se la ofrecí a mi madre que goza de lo eterno; me duró casi un kilómetro; me vino a la mente cómo esperó para morir-ella sabía que participaba en la Behobia aquel año-; murió al día siguiente ya rayado el alba; no quiso levantarse ni desayunar y sobre las 7.45 expiró, fue trasunta a los cielos aunque el cuerpo quedase en tierra. Cuando llegué a Extremadura la vi que no había perdido la belleza que siempre tuvo. Durmió para siempre, qué guapa estaba. Ya he dejado constancia en varias ocasiones en este «blog»no solo de su belleza sino también de su buen hacer. El recuerdo revolotea mi mente en muchas ocasiones.

Durante la carrera, si bien salimos con lluvia y prosiguió los primeros cuatro o cinco kms., después salió un rato el sol, seguro para felicitarnos. Alegres y confiados iba observando las hileras de participantes, despojándose de la ropa-no se esperaba más lluvia, y a ambos lados de las calles gentes aplaudiéndote. Por mi parte, gracias a los/as que me nombraron con esos «aupa Félix», «ánimo Félix», «venga Félix, así a tu ritmo», «así, así Félix que los veteranos también corremos», «ánimo, que se puede Félix»; también salieron de varias personas durante el recorrido palabras de felicitación-supongo que en vascuence- y que terminaban en Félix. Y cómo no, mil gracias al primero que me animó, allá por el kilómetro tres, que fue un niño-quizá tendría unos siete años- con ese «aupa, Félix» aplaudiéndome. Se te pone la carne de gallina; anécdotas de estas tengo muchas en más de diez carreras en en las que participé en El País Vasco».

El recuerdo, también, para los /as que no pudieron terminarla, bien por lesiones, o por falta de voluntad; hasta aquí, ya; supongo que dirán, no puedo más Se necesita ese ánimo y, sobre todo, voluntad de hierro. Inténtalo otra vez, que a buen seguro lo conseguirás y tendrás para siempre esa medalla que se otorga a los que llegan a meta en el tiempo oficial establecido. Agur.

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Personales

Un cross universitario que imprime carácter: Universidad Carlos III

El sábado, día 19, se celebró el tercer cross universitario de Madrid. Es el más corto, pero imprime carácter. No lo olvidarás no solo por el entorno en que está enclavado sino también porque en él participan los más jóvenes tanto hombres como mujeres; solo en el masculino sobresalimos un puñado de veteranos. Entre las mujeres solo se observaba rostros primaverales. Hay que resaltar la limpieza tanto exterior como  interior del recinto universitario. Y como siempre solidaridad, compañerismo, alegría. Este día Colmenarejo se viste de gala.

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Premio Nobel de Literatura

Con motivo de los dos Premios Nobel de Literatura casi todos los medios de comunicación-mis parabienes para los que lo pronuncian bien que ya los cité en otra ocasión- insisten en poner el acento tónico en la /ó/, cuando es en la /é/ tanto en la lengua sueca como en la castellana. Precisamente este «blog» nació el día 10 de diciembre de 2010 con motivo de la concesión del Premio a Vargas Llosa. Por cierto, esto me lo enseñaron en la E.G.B. y lo he venteado en mis años de docencia; sinceramente no lo entiendo y más cuando alzan la voz recalcando ese acento tónico en la /ó/ y además escribimos Nobel sin tilde en la /ó/ por lo que debe recaer el acento tónico en la /é/. Como ya me he referido varias veces no volveré más.

Adjunto lo que escribí el día 10 de diciembre de 2010:

Cantando sobre el atril. El primer canto, necesariamente, es para aplaudir, felicitar al Secretario perpetuo de la Academia sueca por haber pronunciado unas pocas palabras en castellano/español entre las que destaco «acérquese y reciba el Premio Nobel». ¡Qué alegría sentí cuando pronunció la palabra Nobel con el acento tónico en la vocal /é/! Estos días nos han martilleado los oídos, sobre todo en la radio, con acento en la /ó/! Incluso esta mañana en el programa «A vivir que son dos días». Apagué la radio malhumorado. ¿Es que no escuchan a las personas cultas? Un periodista debe formarse todos los días. ¿Es que se prefiere el «mantenella et non enmendalla»? Corríjase que los oyentes lo agradecerán.

Adjunto la imagen y la declaración del secretario de la Academia Sueca para que se observe cómo al pronunciar Nobel el acento tónico recae en la /é/ .

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