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Personales

Se reanudan los “cross” universitarios. Hoy, U.N.E.D.

Una mañana muy fría pero soleada en los aledaños de la Universidad Nacional de Educación a Distancia y de la Facultad de Informática de la Universidad Complutense. Hoy, se reanudaban los “cross” universitarios. El paraje es acogedor con esas pendientes y bajadas entre pinares que te invitaban también a volver y a la holganza. Me sorprendió la cantidad de corredores; si bien es cierto, las corredoras me pareció que fueron menos que el curso pasado. Como siempre, la organización se esforzó en informarnos de los pormenores y, además, este año la camiseta fue mejor; más artística, mejor diseñada, por lo que felicitaciones.

En realidad, en el cross universitario, existe solidaridad, alegría, respeto, espíritu abierto, que no se observa en otros lugares; el deporte, sin duda, ayuda. Mi agradecimiento a la expresión “ánimo profe”, que me repitieron antes de la carrera y cuando el lugar era encrespado y te cuesta subir. Aquí es donde te sientes como copartícipe y das ese ímpetu necesario en un momento dificultoso. El próximo sábado corresponde a la Universidad Europea ya fuera de Madrid. Son ocho kilómetros pero los vas disfrutando según los dejas. Si no has participado, inténtalo y seguro que volverás.

Personales

Cuando ya el tiempo nos alcanza, 2019. Sinceras felicitaciones a las 119.000 visitas de esta página repleta de lecturas, pensamientos, hechos, con la esperanza vivificadora de proseguir como humilde romero hacia lo excelso

Cuando ya el tiempo nos alcanza, vamos caminando con la mochila repleta de sinsabores y dichas; probablemente, más estas, como propias de la existencia, clave en el género humano a pesar de la lucha diaria con que nos desenvolvemos.Nos damos cuenta del tiempo transcurrido cuando damos vida a otros seres humanos y crecen; ya, entonces, la creatividad se puebla de vigor, de salutación. ¿En qué sentido si no hallamos el conocimiento para el avance de la sociedad? La sabiduría concierne a las personas envueltas en su quehacer diario, que intenta proseguir el camino ya trazado. No importa si este fue erróneo, lo elegiste con libertad o, quizá, condicionado, propio del género humano.

No sé si nuestro paso existencial requiere huellas, aunque, tal vez, contribuyan a conformar otro mundo mejor en el que el progreso sirva para ese avance necesario. Claro que necesitamos apoyaturas concretas no solo el entorno en que nos desenvolvemos; sin ellas, estamos disminuidos, cual barquilla a la deriva. Al cabo de generaciones siempre nos depara esa novedad que ahora no alcanzamos a comprender; son las venideras las que con otra mirada proseguirán de distintas formas la existencia que conocemos hoy con ásperas y laboriosas palabras. Son olas que nos despierten y nos adormecen; son trinos que nos apuntan a vivir y a pensar; son  hojas primaverales y otoñales. Lope de Vega se resarcía con el dístico “¡Oh, quién pudiese / hacer que la memoria no lo fuese!” en Romances de senectud. Es señal de que el tiempo nos alcanza aunque engalanados de lo existencial todavía del estribo que nos exige mudanza. Es la vuelta  al retorno con que llegamos sin que supiéramos el motivo para instalarnos.

Es el aprendizaje de dejarse llevar. Hay que alegrarse por lo alcanzado y sin entristecerse por lo no conseguido; lo que queda es la herencia; la generosidad por lo que has recibido como canon, como ejemplo para los demás. Cuántas veces, quizá, nos hayan dicho sé tú como camino más certero y lo hemos orillado. Ahora no vale mirar atrás, eso sería pernicioso. La mirada es otra, y ella también tiene que servir de formación a los que nos precedan; mientras haya luz será emblema; antorcha que da vida, ráfaga de conocimiento, de simiente, de albor, en este caminar en el que hemos sido llamados para recorrerlo, en esta vida transitoria, como peregrinos salvíficos.

Teatro

Lope de Vega en el teatro La Comedia de Madrid.El castigo sin venganza

“Yo nací entre dos extremos que son  amar y aborrecer; no he tenido medio jamás”.

Otra obra maestra del dramaturgo más grande de la escena española: El castigo sin venganza. Verdadero espejo en el que no queremos vernos.

Cuando Lope está en los teatros existe como un halo, como una alborada de conocimiento, de poesía hecha carne. Vuelve en este final de año el mejor dramaturgo español que juntamente con Shakespeare supieron llevar a las tablas la existencia humana con los problemas acuciantes que queremos ver representados; es decir, la sociedad como modelo de arte; uno, con temas nacionales y el otro universales; pero forman un dúo quizá irrepetible en la escena de siempre.

Desde el día 21 de noviembre se está representado en el teatro La Comedia de Madrid El castigo sin venganza. Después, a mediados de febrero, proseguirá en Las Palmas de Gran Canaria, Valladolid, Zaragoza, Logroño, Coruña, Córdoba, Santander, Palma de Mallorca, para terminar en Almagro en julio 2019. El éxito está asegurado como todas las obras que se representan del “Fénix” como acertó con la nombradía Cervantes. Gloria, pues, a una de las voces que los lectores y espectadores han consagrado. Es el teatro verdadero, en el alto nivel poético en el que se funden poesía y realidad. Es el problema de las personas ante la realidad, en ese diálogo y acción que como nadie supo plasmar Lope de Vega; líneas certeras de la dramaturgia. Hay otros cojitrancos en que es difícil hallar la dualidad diálogo-acción; es el teatro imperfecto.

El viernes estuve en la representación-con entradas agotadas- en la que observé un torbellino de pasión, una tragedia de amor. Es el Lope que pone sobre las tablas el proceso de un amor prohibido-  ¿cuándo vamos  a dejar de prohibir lo que la naturaleza nos insta en nombre de nuestra libertad?-; es la antigua leyenda de Fedra, enamorada de su hijastro, que en la obra Lope traza las ideas del honor del siglo (“Ay,honor fiero enemigo”). La diferencia estriba con la obra clásica en que en la de Lope hay correspondencia. Cómo amor y libertad se aúnan.

En cuanto a la representación rayó la perfección: ¡admirable!, grandiosa, verdadero portento. No era para menos porque ante Lope hay que arrodillarse. Da pena cuando se oyen chascarrillos sobre su persona; esos son los que denigran sin haberlo visto en escena y menos  que lo hayan leído. La luz hay que ponerla encima del celemín como fue, es y será la del “monstruo de la naturaleza”. Así lo entendió el público asistente que, con aplausos atronadores, al final exigió que salieran hasta cinco veces, con siete ¡”bravo!, los que la representaron.

Poesía

Pedro Salinas. El poeta del amor

A los docentes, cuando pronunciamos el nombre de Pedro Salinas nos viene a la memoria “Generación del 27” y el poeta del amor; en un principio, olvidamos que también coronó su obra con teatro en el que lo poético sobresale-no olvidemos que para ser un gran dramaturgo se necesita ser poeta-. Lope de Vega y Shakespeare son ejemplos nítidos.

Pero, es evidente que el poeta del amor que así ha quedado para la posteridad le recordamos, sobremanera, con el título de La voz a ti debida; como sabemos, eligió este verso de la Égloga tercera de Garcilaso de la Vega. Fue poeta-como acostumbraba a decir- porque tuvo un amor vivo, luminoso.

Excelente que la editorial Cátedra eleve al poeta con su dramaturgia; otro venero imprescindible para extender un género que aunque no adormecido, quizá, no fuera todo lo conocido por la gran mayoría, aunque sí por la crítica. Precisamente, a eso responde la editora por lo que ayudará a contemplar desde otra almena la dramaturgia del poeta. Parte de un hecho, de una frase del propio autor, que  nos recuerda: “vivir es representarse, es verse a uno mismo (p. 11). Alegría que la profesora comience con el horaciano prodesse et delectare en este tiempo convulso de las humanidades.Hay que ser constante y exigir cultura, sapiencia, pensamiento; sin ellas no puede haber libertad. Y una forma es la lectura de este ensayo con delectación en el que Montserrat Escartín desgrana en nueve capítulos y  apéndice ( Doña Gramática. Consonancias peligrosas o el triunfo del hispanismo. Borradores y proyectos inacabados) una línea clara para cimentar cómo poesía y teatro se aúnan en Pedro Salinas. Reverdece el sentimiento del poeta ante las dificultades para que se representaran sus obras en España; entendía que si una obra no se representaba era un teatro imperfecto. Era necesaria, por tanto, esta publicación no solo para que Pedro Salinas prosiga en el candelero sino también para que lleguemos a entender su sentimiento dolorido ante lo que no llegaba a comprender con su teatro, “un marco donde proyectar sus conflictos de conciencia, que acabaron convirtiéndose en motivos repetidos de su obra literaria”, pág.177

En el primer capítulo se nos informa de cómo Pedro Salinas era un fervoroso del teatro ya desde niño cuando iba al teatro de La Comedia de Madrid con su familia y cómo caló hondo las Misiones pedagógicas y La Barraca (“La vocación… ha de verse dentro del resurgir del teatro en los años de la Segunda República“, p. 20). Precisamente, el resurgimiento del teatro en los años treinta hizo posible que Pedro Salinas lo viera como algo educativo; para eso, la renovación de las escena era primordial.

El capítulo segundo versa sobre las ediciones y montajes escénicos. Aspecto capital si queremos abarcar las diversas tesituras de sus obras-el balance final de las representaciones- y, sobremanera, las que se representaron en vida y después de su muerte, amén de todas las ediciones hasta la actualidad de su teatro completo. Y así, capítulo tras capítulo (“Concepción del hecho teatral”. “Géneros, formato, temas y recursos”. “La escena c0mo proyección del autor”. “La diáspora republicana en Estados Unidos: Middlebury College”. ” Docencia y tradición teatral en la Escuela Española”. “El profesorado español y su pedagogía”. “Producciones teatrales: Doña Gramática y consonancias peligrosas o El triunfo del Hispanismo”.) se enhebra un ensayo capital para extender el otro yo del poeta-dramaturgo.

Pedro Salinas es consciente de que el problema  son las personas ante la realidad y ahí es donde profundiza con el diálogo y la acción, pero bien entendido que el amor es la línea que marca su teatro en la relación hombre-mujer con esa impronta idealizada de ambos, con expresiones metafísicas tan importante. Todo, nos conduce a la intelectualización y, por ende, a la lectura más que a la representación, al igual que le ocurre a Miguel de Unamuno en el que se vertebra también un teatro demasiado intelectual para ser representado, aunque en el vasco es todavía más difícil.

En el apéndice se pueden leer dos producciones (Doña Gramática-Juego cómico en ocho escenas y un proscenio para estudiantes de español- y Consonancias peligrosas o el triunfo del Hispanismo.). La lectura de la primera es un verdadero deleite el diálogo de los personajes simbólicos ( Poeta, Indicativo, Subjuntivo, Cláusula, Imperfecto, Pretérito, Poe y Para, Las Dos, Modisma, Sinónimo, Esta, Ser, Diccionario, Excepción, Explicación, Varias). El final es esclarecedor de la Gramática y el poeta: “Aunque el verbo tiene espinas / también tiene muchas flores / se lo digo yo a las freshmen / las juniors, sophomores… El subjuntivo es gentil, / nada su encanto resiste, y que nadie diga ya / que la Gramática es triste”, pág. 232. Es otra forma de enseñar para motivar a los alumnos.

Las últimas páginas están dedicadas a proyectos inacabados, págs.264-301, en los que se percibe ese estilo literario tan propio de Pedro Salinas.

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Escartín Gual, M., Pedro Salinas tras el telón. Madrid, Cátedra, 2018, 301 págs.

Personales

Desde Santurtzi a Bilbao.La que me faltaba

Hacía tiempo que quería participar en la carrera internacional desde Santurtzi a Bilbao, pero nunca encontraba cómo combinar con otras.Este año me decidí. Del  País  Vasco es la que me faltaba. Como todas las que se celebran por esos lares estuvo bien organizada, aunque hay detalles que habrá que mejorar después de treinta carreras, no el entorno que es paradisíaco a lo largo de la ría. La belleza paisajística no se sustituye.

Con música de las “famosas sardinas”  de Santurtzi salimos puntual-a las 11.15 horas- 3.500 atletas el día 25 de noviembre. A lo  largo de la ría fuimos pasando por los pueblos que la jalonan-Portugalete, Sestao, Baracaldo, Lutxana, Zorrotza, Deusto- hasta la estación de Pío Baroja de Bilbao. El paisaje es acogedor y te invita a que te recrees con la mirada. Merece volver, y los que no la hayan hecho que se animen, no se arrepentirán. A los/as que no pudieron terminarla, ánimo, otra vez será; y al atleta que vi tendido en el suelo, más o menos por el kilómetro cuatro, rápidamente atendido por los servicios de emergencia y después por la ambulancia, espero que no le haya pasado nada grave y esté recuperado; y si puede que vuelva el próximo año a intentarlo.

Por mi parte, fui tranquilo con la mente en que iba a terminarla; y así fue, aunque no puedo olvidar a las dos jóvenes-una con la camiseta de la carrera de san silvestre de Villanúa y la otra en la camiseta estaba escrito “Formation”- que supieron  mantener   un ritmo ágil-rápido al menos hasta el kilómetro nueve, que ya no pude aguantar el ritmo alto y no volví a verlas hasta la meta. En esos nueve kilómetros primeros estuvimos como el gato y el ratón; en muchos momentos las adelantaba y después ellas-sobre todo en los repechos- me cogían; y así estuvimos hasta el kilómetro nueve en el que bajé el ritmo. Me sorprendió que estuvieran hablando todo el tiempo-no me enteré porque ejercitaron el eusquera de viva voz, aunque algunas palabras las repitieron hasta la saciedad-.Dada su juventud a buen seguro que participarán de nuevo. Tampoco me pareció que fueran novicias en el arte de correr.

Si cuando terminas una carrera de “running” la purificación se adueña de tu cuerpo, en las que se desarrollan en el País Vasco hay algo más, es como si todos los participantes y los que te aplauden sintiéramos esa comunión, ese espíritu, ese oreo de solidaridad, de cercanía, de ensamblaje humano, que ya lo llevarás para siempre y te invita a que regreses..

Si la generosidad es una virtud de los atletas tengo que hacer cumplir-con gracias mil- a esa persona que me pagó el tranvía desde la parada Pío Baroja hasta los Sagrados Corazones. El motivo fue por el cambio de la meta debido a que coincidía con un partido de fútbol del Athletic de Bilbao. Resulta que yo había elegido el hotel NH Collection Villa de Bilbao porque la meta en un principio estaría en la Gran Vía alrededor del hotel por lo que no llevaba dinero ya que de Bilbao a Santurtzi fui en cercanías-Renfe y este trayecto lo pagó la organización que es de donde salía la carrera. Al preguntar en meta cuál sería el trayecto más corto, andando, para volver al hotel me respondió esa persona-atleta- que estaba muy lejos, al otro lado; y es cuando se adelantó-muy generosa- y me ofreció dinero para que cogiera el tranvía. Son anécdotas que nunca se olvidan. Le dije que  lo escribiría en este “blog”. Que conste, por tanto, y le caigan dádivas por doquier. ¡¡¡Agur!!!