Personales

Más de 50. 000 entradas

Acabo de entrar en mi página y leo que tengo más de 50.000 entradas; en concreto 50.025. Gracias mil a los que me siguen, a los que entran por vez primera y, cómo no, aquellos/as que realizan comentarios. Esta noche lo celebraré.

Proseguiré con ese espírtu didáctico que imprimí allá en diciembre de 2010 cuando recibió «El Premio Nobel» (por favor acento tónico en la «e») Mario Vargas LLosa; qué ejemplo nos dio el Secretario de la Academia sueca cuando pronunció el apellido Nobel. El periodismo se empeña en ir contracorriente- y algunos docentes, también académicos-, y lo peor es que se creen divinos.

Como todavía estoy con el pensamiento en Göteborg, las gracias las escribiré en sueco: TAK. Hasta siempre.

Personales

Con destino a Göteborg

Son las 12.44. Estamos para partir en un ambiente alegre por la algarabía de jóvenes futbolistas del Atlético de Madrid que van a participar en un torneo a Bruselas. Sonrientes, contentos, les deseo lo mejor. Ya en el aeropuerto estaban convencidos de que ganarán los mayores la liga y la «Champions» de Europa. Les dije que esta, seguro; en cuanto a la liga tenía mis dudas; era más difícil; soy del Barca; pero, mis felicitaciones por adelantado si se cumplen lo que deseaban. Sonrieron. ¡Qué bien, respetuosos, educados!

Comienza el vuelo; la subida es lo que más me preocupa, y más si se hace a trompicones, como es el caso; no fue la mejor, pero tampoco la sentí en demasía. Volamos en «Brussels Airlines».

Después de un silencio, de nuevo, cual gorriones, la muchahada del atlético, hablan, hablan y hablan; piden chicles a los entrenadores, hojean revistas, etc. Ya comienzan las azafatas a ir de aquí para allá, preparando  el refrigerio (en el billete se nos informa de «No free meal and drink»).

Me enfrasco en la lectura, que para esta ocasión he traído: La abadía de Tintern de William Wordsworth, edición primera-bilingüe, febrero, 2012, de la editorial Lumen. Bien sabemos que junto a Coleridge ideó una poesía que todavía pervive y es la base de poetas actuales.

Se nos anuncia de que vamos descendiendo; no me gustó, parecía que dábamos tumbos tras tumbos, que de vez en cuando, hacían exclamar a los jóvones atléticos. No recuerdo otra peor.

A la hora prevista, salimos de Bruselas a GÖTEBORG. Mi más sincera felicitación al piloto, tanto la subida como la bajada rayó la perfección; solo recuerdo otra igual y fue en Iberia tanto la ida como el regreso en el verano de 2004 a Palma de Mallorca. En este segundo vuelo terminé de leer El País, sobre todo las páginas culturales.

GÖTEBORG nos recibió con una tarde espléndida, veraniega. ¡Qué alegría sentí al pisar, otra vez, esta ciudad hecha de trozos de cielo! Son las 10.22 minutos. From GÖTEBORG.

Personales

Vuelo a Göteborg

Velando armas para la carrera del sábado. Mañana parto de Madrid a Bruselas primero, y después a Göteborg, al no disponer de vuelo directo. Si no hay retraso, el vuelo está previsto para las 12.30 horas. Espero estar ya en el hotel sobre las 19 horas; a la llegada, sentiré una enorme alegría de tantos recuerdos como albergo en mi mente; dije que volvería, aunque nunca pensé que fuera para participar en una carrera en la que se han inscrito 64.000. Comienza a las 13 horas, aunque mi inicio es a las 15.19 minutos en el cajón 19 de 25.

Por otra parte, se anuncia calor; espero que no impida el que todos/as lleguemos y no se retire nadie, harto difícil, porque lo más probable es que, según estadísticas, no lleguen a la meta, por una causa u otra más de 5.000 personas. Con una voluntad férrea quiero conseguir la medalla; sería un logro que ansío y una alegría enorme; se la ofreceré a mi madre, tan lozana, depués de tantas primaveras.

Personales

Vuelvo a Göteborg, ahora como un novicio atleta

A continuación detallo parte del mensaje que acabo de recibir:

Welcome to Göteborg!

More than 64 000 runners are registered for the 35th edition of GöteborgsVarvet

Half Marathon. We wish you a very warm welcome to Göteborg and an enjoyable race!

————–

Entre otros detalles propios de la carrera me informan de que salgo en el cajón 19 (de 25) a las 15.19 del sábado día 17 de mayo.

El recuerdo de esta ciudad sueca siempre estará presente en mi mente por muchos motivos; en ella fui feliz; otra sociedad, otras gentes, pero que te atrapa por las formas en que entienden este camino existencial en el que estamos, y no podemos retroceder. Ahora, como algo más que entretenimiento, participo en una de las carreras más famosas del mundo y la más numerosa; este año 64.000 personas venidas de todas partes; para inscribirse se debe estar atento-ya se nos ha comunicado el del año 2015– porque a los pocos meses de la apertura aparece el ya típico «is closed» como a mí me ha ocurrido en dos ocasiones.  Lo he deseado fervientemente, y para este año será una de las alegrías más conmovedoras el haber vuelto para correr en otro tiempo impensable. Algo tendrá cuando va en aumento año tras año; ya anuncian el maratón de 2020 al cumplirse los 400 años de la fundación de la ciudad.

Göteborg
Göteborg
Teatro

Las criadas en el Ateneo de Madrid

Un momento de la representación
Un momento de la representación

El grupo de teatro «La Cacharrería» representó ayer tarde-noche en el Ateneo de Madrid («¿quién no ansía llamarse socio»?) la obra Las criadas de Jean Genet. Primero, mis felicitaciones por la interpretación en todos los sentidos (movimientos, dicción, vestimenta, acción, luces, etc.); simplemente de impresión, y eso que estamos hablando, supongo, no de un grupo profesional sino de  aficionados, amantes de la cultura; digo esto porque, a veces, se va al teatro realizados por profesionales, pagas 14,18 y hasta 25 euros y, muchas veces, sales con la idea de que es demasiado caro para lo que has visto; hay que decir a continuación que esta obra se pudo ver por 4 euros en una sala abarrotada; el público en el teatro lo dice todo. J. Genet forma parte de lo que se ha denominado «teatro del absurdo»; su común denominador: la rebeldía en todos los ámbitos, y eso es lo que consigue con las criadas: que la rebeldía nos conduzca a la liberación.

Las sillas en el Ateneo
Las criadas en el Ateneo