Teatro

El teatro clásico francés

 En la primera mitad del siglo XVI, en Francia, todavía pervivían los géneros medievales; hacia la mitad de siglo se introducen las representaciones de los comediantes italianos. Ya, a finales, y en los primeros años del siglo XVII triunfa lo que ha venido en llamarse teatro barroco, que se caracteriza por la transgresión de las reglas, como romper las unidades de lugar, tiempo, acción, mezcla de lo trágico y lo cómico que se prolongará hasta el primer tercio del siglo XVII.

El cambio en la dramaturgia francesa fue porque los preceptistas vindicaban una vuelta a las normas aristotélicas; había que volver al modelo clásico. Reverdecer la nítida separación entre tragedia ( en verso) y comedia (en verso o prosa), división la obra en cinco actos, imposición de las tres unidades de tiempo, lugar y acción, rechazo de las complicaciones en la trama, distribución de los personajes según los géneros (burgueses y plebeyos para la comedia; los graves para la tragedia).  Esta vuelta fue bien acogida por el poder. Es la época más grandiosa de la escena francesa en la que destacan P. Corneille, J. Racine, Moliere. Sigue leyendo “El teatro clásico francés”