Pérez Galdós

Pérez Galdós en el Ateneo de Madrid

Ayer por la tarde se presentó un nuevo libro del que es considerado, no solo en España sino en el resto del mundo, el novelista más importante español después de Miguel de Cervantes. Es un dicho que se repite continuamente allá donde vayas o asistas a una conferencia de altura: “después de Cervantes, Galdós”. El salón de actos del “templo espiritual” como lo denominó Galdós estuvo lleno; eso sí, la gran mayoría- entrado en años- hombres; también había un puñado de gente joven; me sorprendió que hubiera menos mujeres entre la gente mayor porque casi siempre es lo contrario, al menos a las conferencias y presentaciones de libros  a las que asisto y que se desarrollan en Madrid.

Se insistió en que el libro es como un avance de los hechos que se realizarán en el centenario de su muerte, por lo que el 2020 se considerará como el año galdosiano; leamos su obra, comprendamos su fuerza creativa-los tullidos antigaldosianos que se aparten aunque solo sea en este año-. No sé si estos con el paso del tiempo serán recordados, desde luego están muy lejos de la expresión “nuestro contemporáneo, además de clásico” que podemos aplicar sin duda a Galdós en el que hallamos la novela interminable.

Fue socio del Ateneo durante 55 años y aventó la expresión  “altar de mis sueños” urbi et orbi en consonancia con la idea de Espronceda : A todos, gloria, tu pendón nos guía, / y a todos nos excita tu deseo: / apellidarse socio ¿quién no ansía / y con las listas estar del Ateneo?