Personales

A ti, también, en la egregia ciudad complutense…(2)

A ti, también, que creíste en la dicha

y no fue suficiente. Después de tanto, y más ahora

me dijiste: «vivo en la ciudad complutense» con

sorpresa incluida, con preguntas que el corazón

destella.

Qué será de ti sin que se pueda hallar

la más mínima brizna para la sapiencia

Somos así, pensamiento que huye y

aun en la distancia se recuerda.

Personales

Y a ti, cómo no… (2)

A ti, también, con ese inmenso mar que conmueve;

muy en el sur, en el que se cruzan mares. Todavía revolotea

en mi mente aquella barquilla casi a la deriva

en el Mediterráneo.

Donde quiera que permanezcas

allí estará un hálito que congrega.

¡Qué bien!, el inabarcable mar, temerosos,

emprendimos el viaje; cuando el alba apuntaba,

partimos con un recorrido extenso

pero viviente con deseos de llegar.

Personales

Mañana lluviosa, un lunes

Las calles resisten la embestida.

Es la permanencia de siglos contemplativos: es la resistencia

que advierte los tiempos nuevos.

Las personas van rostro paragüero sin importarles

el entorno con chasquidos.

En medio, pensativo, desbrozo ideas, de una mujer

sensible, incomprendida, que nos dejó para la posteridad

su forma de ser.

Su devenir se truncó. Es el clamor intelectivo

que exige olvidar y se yergue ante tanta espera.

Es el agua en la noche

que no espera e insiste en lo distinto y te invita

al «carpe diem» tan característico pero que olvidamos.

Un lunes lluvioso que se agradece.

Personales

Ya en 2026

Otro año más con el espíritu cristiano de los Reyes Mágicos que coronan el nacimiento del Redentor, al menos en la gran cultura cristiana, queramos o no. Casi todo se posiciona en este hecho con fe o sin ella. Es un hecho viviente. Incluso para los de saber tullido. El desconocimiento y menosprecio de nuestra tradición envilece a las personas. En estos días recordamos lo que aprendimos en los primeros años: «A Belén venid pastores que ha nacido el nuestro Rey, envuelto pobres pañales. sobre pajas lo veréis»… Es la esencia de un mundo agitado y bullicioso; sin duda, cabe el chaparrón de la vacuidad. El nacimiento tal vez se produzca a partir de una rebeldía que se verá hasta la crucificación. La creación de un mundo que sutura otras formas existenciales por encima de la cultura del escaparate en el que estamos inmersos en el que adoptamos modas que fenecen.

Cantando sobre el atril by Félix Rebollo Sánchez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 España License

Personales

El recuerdo de la poesía de Emily Brontë

Con la poesía de esta excelsa poeta-sin duda, una de los cinco poetas mejores en poesía inglesa-, Brontë Country se viste de hermosura entre los brezos tan comunes en aquella tierra impregnada de páramos agrestes que tanto exaltó. Hace tiempo visité Haworth y quedé impresionado a pesar de la continua ventisca y la lluvia persistente.

Con la poesía de esta excelsa poeta-sin duda, una de los cinco poetas mejores en poesía inglesa-, Brontë Country se viste de hermosura entre los brezos tan comunes en aquella tierra impregnada de páramos agrestes que tanto exaltó. Hace tiempo visité Haworth y quedé impresionado a pesar de la continua ventisca y la lluvia persistente.

Con la Navidad y el mes de diciembre siempre me viene a la memoria el verso «Cold in the earth» de Emily. Así comienza el poema «Remenbrance» de Emily Jane Brontë. La cuarta estrofa la iniciará, también, con la misma expresión: «Cold in the earth-and fifteen wild Decembers. / From those brown hills, have melted into spring: /Faithful, indeed, is the spirit that remembers / After such years of change and suffering!

Cantando sobre el atril by Félix Rebollo Sánchez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 España License

Coda: no olvides, si te ha servido, colaborar con un «bizum», aunque sea módico, al 637160890. Llevo pagando la página abierta quince años, y más de 300.000 personas se han acercado ; es la primera que pido tu donativo. Al final de año, informaré de lo recaudado. Gracias.